Desde Junín, en la provincia de Buenos Aires, trasladaron al inspector de ferrocarriles hasta Mendoza. Eran tiempos en donde los trenes iban y venían por el aparato nervioso, formado por vías de acero a lo largo y ancho del país. Los trenes eran el transporte ideal para largas distancias.

El Ferrocarril construido y explotado por capitales ingleses desde 1886 -hasta fines de los años 40 que se nacionalizaron- tenía enormes talleres en la ciudad de Junín, donde se realizaba la reparación y mantenimiento de locomotoras, coches y vagones. Allí llegaron a trabajar unos 6.000 operarios.  Era el ramal llamado Buenos Aires al Pacífico, que atravesaba el centro del país, desde el Río de la Plata, llegaba a Mendoza, y cruzaba a Chile.

El inspector Artime se instaló en el departamento de San Martín, en la ciudad de Palmira, donde funcionaban otros talleres de reparación de locomotoras y vagones que llegaron a darle trabajo a dos mil operarios y profesionales, lo que habían transformado a esa ciudad en un polo de progreso alrededor de la estación y los talleres.

Palmira quedaría en la historia familiar porque allí nació, el 2 de diciembre de 1938, un bebé anotado en el Registro Civil como Luis Artime. El niño creció, pateaba pelotas, entró a la escuela primaria y entre los más chiquitos, su papá los llevaba a jugar al baby fútbol en “El Ciclón de Palmira”. Jugaba con los chicos vecinos, pero debió vivir su primer desarraigo a los 9 años y dejar amiguitos, la escuela, las veredas en donde aprendió a caminar… Su primera infancia quedaba allí, y además en la Partida de Nacimiento, estaba registrado “nacido en Palmira, departamento de San Martín, provincia de Mendoza…”.

De vuelta a Junín, en Buenos Aires 

La familia volvía a Junín de Buenos Aires en donde el pibe crecería jugando al fútbol siempre cerca del arco de enfrente. Fichó para Independiente de esa localidad y lo vio, por recomendación otro oriundo de Junín. Osvaldo Zubeldía, fue al año siguiente haría sus primeros pasos como DT en Atlanta, en la primera división de la AFA. Les dijo a los dirigentes “Hay un muchacho en mi ciudad que tenemos que traerlo: no perdona frente al arquero, es un goleador fenomenal”.

A los 20 años, en 1959, debutó en primera, y se fue fue afianzando con goles: 10 ese año, 16 en 1960 y 25 en 1961(goleador del torneo). Tuvo de compañeros a Gatti, Timoteo y Mario Griguol, Alberto González … jugadores que fueron vendidos a los equipos grandes. Dejaba en Atlanta un número extraordinario de 51 goles en 67 partidos.

Luis en 1962 pasó a River Plate en donde continuó con su promedio goleador y fue máximo artillero (25 goles en 26 partidos), en 1963 (26 en 25 partidos) y en 1964 en un partido frente a Independiente de Avellaneda sufrió la rotura del tobillo derecho que postergó en parte de ese año y el siguiente. Pero en River Plate concretó 70 goles en 80 partidos, durante cuatro temporadas.

Sus goles pasaron a los Rojos de Avellaneda en 1966, para continuar su constancia goleadora (45 goles en 70 partidos) y para darse el gusto de salir campeón en el Nacional 1967.

El mejor promedio de gol en la Selección 

En su mejor año en Atlanta (1961) fue convocado para la Selección Argentina y competía como delantero central con Sanfilippo. En su segundo partido le marcó un gol a Checoslovaquia y luego a Paraguay. No lo llevaron al Mundial de Chile 1962, luego siguió haciendo goles en amistosos, giras y eliminatorias.

En el Mundial de Inglaterra 1966 hizo 3 goles en 4 presentaciones y en 1967 sería goleador de la Copa América (la ganó Uruguay) con 5 goles en 5 juegos. No fue llamado más a la selección, a pesar de haber convertido 24 goles en 25 partidos, o sea casi un gol por partido, para conformar el mejor promedio de 0,96 por encuentro hasta el momento. 

Se fue a Brasil 

En 1968 pasó a Palmeiras, en San Pablo. En 57 partidos anotó 49 goles en dos torneos que jugó. Después se fue a Nacional de Montevideo. Allí en Uruguay se convirtió en un goleador histórico porque ganó el tricampeonato en 69, 70 y 71. Y su trascendencia internacional la logró también a fuerza de goles. Como los 10 que hizo en la Copa Libertadores donde le ganó la final a Estudiantes de La Plata, que arrastraba el tricampeonato (con Zubeldía de DT).

Y Nacional consiguió la Copa Intercontinental (entre campeones de América y Europa) al vencer a Panathinaikos de Grecia, que era subcampeón europeo, ya que Ajax de Holanda (campeón con Johan Cruyff) se negó a jugar.

Luis Artime cumplía con todos los títulos a nivel clubes, algo que el pibe de El Ciclón de Palmira, no imaginaba en su niñez.

En 1972 volvió a Brasil para jugar en Fluminense de Río de Janeiro, para regresar a su querido Nacional uruguayo, cuando sus reflejos goleadores se iban apagando con 35 años en 1974. Ya tenía a Luis Fabián (nacido en 1965) y quería estar más tiempo en casa, enseñándole a ese niño, la “fórmula del gol”. El chico algo aprendió de su padre y convirtió goles en: Ferro, Independiente, Belgrano de Córdoba (goleador histórico), San Lorenzo, Tigre, Gimnasia LP y Melgar de Perú (máximo goleador del torneo 2002). Nunca con el promedio de su papá. Se casó con Marina Suñé, hija del ex jugador de Boca, Rubén Suñé.

Le contaba hace poco al periodista José Luis Ponsico: “Pagué muy caro hablar de corrupción hace 40 años. Cuando critiqué a la AFA “por falta de control anti-dóping”. Me comí dos juicios penales, pero al final hice algo por la cultura de los pibes al tirar todas las jeringas que por entonces estaban cerca de los vestuarios”, era el técnico de Atlanta, en 1980.

A los 82 años en la tranquilidad de Moreno, Buenos Aires, recuerda partidos memorables de tardes inspiradas como el 7 de agosto de 1960 le hizo 3 a Boca en La Bombonera (empate 4-4) y el 16 de octubre perdía Atlanta 3 a 1 frente a Racing y anotó 3 goles en el segundo tiempo, en 15 minutos, para ganarlo 4 a 3. Y dejó 289 goles en 369 partidos oficiales (0,78 promedio de gol por encuentro).

Y así este mendocino goleador, que sólo vivió poca más de 9 años, en Palmira, tiene en su cabeza el ruido de las locomotoras, el uniforme de inspector de su papá y ese primer equipo llamado El Ciclón.