Policías bonaerenses que reclaman desde comienzos de semana una recomposición salarial de casi el 60%, entre otros puntos tendientes a mejorar sus condiciones laborales y sociales, continuarán movilizados al menos hasta que el gobernador Axel Kicillof anuncie la decisión que tomará sobre el tema. 

Ni siquiera el anuncio del presidente Alberto Fernández, que le quitó a la Ciudad de Buenos Aires más de 30 mil millones de pesos anuales de coparticipación para solucionar el conflicto de la policía bonaerense, logró desactivar la movilización.

En una reunión entre voceros de grupos de uniformados de diferentes distritos se decidió seguir en vela hasta conocer las resoluciones políticas, que se esperan para las próximas horas. El epicentro se mantiene en los alrededores de Puente 12, lugar donde el jefe de la fuerza y el ministro de Seguridad, Sergio Berni, tienen su comando operativo.

Los agentes movilizados en las calles son alrededor de 1.700 y buena parte pertenece a las policías locales, publica el portal Infobae. Ya están identificados y algunos de ellos denunciado ante las fiscalías por haberse retirado de las dependencias con los vehículos oficiales y por haber abandonado las guardias de servicio de manera inconsulta. 

La protesta policial se endureció con manifestaciones directamente delante de la quinta presidencial de Olivos. La movilización, que generó el repudio de distintos sectores políticos, se extendió durante 7 horas.

Tras entregar un petitorio a las autoridades, los policías que rechazaron este miércoles una invitación de diálogo de Fernández, retiraron los patrulleros que rodeaban el perímetro y empezaron a desconcentrarse. 

El reclamo de la policía bonaerense generó un temor en el Gobierno por el posible efecto contagio en otras fuerzas de seguridad. Algunos gobernadores se anticiparon a esa posibilidad y en las últimas horas anunciaron medidas en favor de sus policías.