Desde el momento en que el gobernador de la provincia, Rodolfo Suárez, derogó la ley 9.209, Juan Manuel Ojeda, intendente de Malargüe decidió que su departamento no participará de la Fiesta Nacional de la Vendimia por no tener viñedos dentro de su matriz productiva, entre otros factores. También esgrimió que no están las condiciones de seguridad dadas para proteger a la soberana.
Lejos de tomar esta determinación en forma arbitraria, el funcionario optó por enviar el decreto al Concejo Deliberante para su debate. Frente a esto, los ediles hicieron caso omiso y no trataron el tema argumentando que no tenía la urgencia necesaria para ser abordado en una sesión extraordinaria. Por tal motivo, Ojeda hizo uso de su facultad y decretó que Malargüe queda fuera de la Vendimia 2020.
“A diferencia de mis colegas (que en ese momento habían decidido suspender las fiestas departamentales si no se derogaba la ley) permití que los ediles debatieran sobre este proyecto de no participar como departamento en la Fiesta Nacional de la Vendimia pero lo que hicieron muchos de ellos, sobre todo, los del bloque justicialista, fue lavarse las manos y no lo quisieron tratar”, comentó Ojeda.

A pesar de que le dieron la espalda a Ojeda, el jefe comunal hizo uso de sus atribuciones y decretó, sentando un precedente histórico, que Malargüe quede fuera del calendario vendimial 2020.
“Al menos en esta edición el departamento no estará presente, en un futuro se verá, soy un intendente joven y no me cierro a una sola postura o idea”, comentó y agregó: “Desde el Gobernador para abajo sufrimos violencia por parte de diferentes grupos de ambientalistas y hoy nadie asegura que no vaya a pasar algo similar en el Frank Romero Day. La seguridad de quien resultara reina de Malargüe no está dada, por ello, no me parece oportuno participar”.
Ojeda recordó que en el 2013, Candela Berbel sufrió violencia por parte de un grupo de personas que no profesaba con las ideas del gobernador de ese entonces, Celso Jaque, y nadie la salvó de ese mal momento.
Asimismo, resaltó que el gobierno provincial debería respetar la matriz productiva de los departamentos. “Somos un departamento petrolero, minero y ganadero, acá no hay viñedos y no nos interesa ser parte de esa fiesta que, por otro lado, nos implica un gasto de 1 millón de pesos que hoy no disponemos”, sentenció.
