En las últimas horas se dieron a conocer nuevos chats del médico Leopoldo Luque de los días previos al fallecimiento de Diego Armando Maradona. Entre las conversaciones a las que accedieron los pesquisas que investigan la muerte del Diez, una llamó la atención por la alerta que emitió un integrante del staff médico y que fue ignorada por el neurocirujano.
Además, en una de las charlas, Luque no tuvo reparos con Jana Maradona, a quien tildó de “pelotuda de mierda” por pedirle que interne a su padre en un hospital para que siga su tratamiento.
“Hola Leo. Para atrás. En la cama hace 48 horas, ánimo ultra irritable. Domingo había estado impecable, era el Diego del 86. Agus (Cosachov, la psiquiatra) va a meterle más medicación para una bipolaridad, por lo visto viene por ahí… ciclador rápido”, escribió un integrante del staff médico el 18 de noviembre, seis días después de la salida de Diego de la clínica de Olivos.
Esta misma persona continúa el diálogo con un mensaje que en cualquier caso, menos en este, hubiese sido motivo de alarma: “También está muy hinchado”.

Luque responde: “Está hinchado porque está en decúbito (acostado). No le enviaría un médico. Necesita espacio”.
Sin embargo, cuatro fuentes médicas consultadas por Infobae, el medio que accedió a los chats, coincidieron que el hecho de que esté edematizado, es decir hinchado, debería ser motivo suficiente para llamar la atención de quienes lo debían asistir, sobre todo en un paciente con los antecedentes cardíacos de Maradona.
Luego cambian de tema de conversación y la advertencia queda en la nada. La escena no parece ser nueva: Dalma y Gianinna declararon en la Justicia luego de la muerte de su padre que lo habían notado con los párpados hinchados.
A la par, Jana, hija de Diego con Valeria Sabalaín, presionaba para que su padre fuera a un hospital. El neurocirujano, que aseguró en una carta a la Justicia de Miami ser el responsable integral de la salud del ídolo, claramente no tenía esa idea.

Otro diálogo entre Luque y un miembro del círculo íntimo de Maradona se produjo el 9 de noviembre. En la conversación el neurocirujano le contaba las alternativas de una reunión en la que la familia, los médicos personales del Diez y los especialistas de la clínica decidían si lo mejor era una internación domiciliaria o una en un nosocomio especializado.
La posición de Jana era la de internar a su padre en un instituto especializado y eso a Luque, al parecer, lo enojaba: “Jana es una pelotuda de mierda. Así nomás te lo digo. Quiere internarlo”.

“¿Y las otras qué dicen?”, pregunta el interlocutor. A lo que Luque responde que están también de acuerdo con la internación en un hospital. “Diego los va a mandar a cagar a todos”, cierra el neurocirujano.
Finalmente, prevaleció la opinión de Luque y Maradona fue a un country. Para los fiscales, lo que pasaba en el country San Andrés era efectivamente una internación domiciliaria, una sumamente defectuosa.
