En una semana con temperaturas superiores a 35ºC, los mendocinos buscan alivio en el agua. Pero no todos tienen el acceso a una pileta. Una lectora de El Sol que vive en Maipú advirtió varias veces al 911 sobre los chicos que se bañan en el cauce frente a su casa. La policía viene y saca a los adolescentes. Pero, al día siguiente, vuelve a suceder. Es decir, ya no basta con el patrullero. Tal vez, la Comuna ayude no sólo concientizando del riesgo, sino facilitando el acceso a alguna piscina municipal para evitar alguna tragedia.