Aún cuando su consumo esté mayoritariamente asociado a los guisos y preparaciones de invierno, las lentejas se presentan como una gran opción para consumir también durante la temporada estival en opciones frescas, ricas y saludables.

Así, en épocas de calor, estas legumbres se pueden consumir en ensaladas frías o elaborándolas en hamburguesas o milanesas a base de ellas o un paté para untar, entre otras muchas ideas.

Contrariamente a lo que se puede creer, las lentejas son bajas en calorías por lo que resulta una opción saludable para la pérdida de peso ya que gracias a su alto contenido de fibra aportan sensación de saciedad.

A su vez son muy nutritivas y aportan proteínas, hidratos de carbono, minerales, vitaminas y otros nutrientes importantes para el organismo.

Las lentejas son grandes aliadas de las dietas vegetarianas y veganas por su aporte de nutrientes y poseen la ventaja respecto a las de los alimentos de origen animal de que no se acompañan de colesterol ni de grasas saturadas, son fáciles de digerir y se rodean de otros nutrientes fundamentales.

Su contenido de hidratos de carbono supone un gran aporte de energía para el cuerpo tanto para las actividades físicas como para alimentar el cerebro en la concentración y el estudio. Posee –además- hidratos de carbono complejos y de absorción lenta, por lo que la glucosa pasa a la sangre de forma progresiva sin originar picos de glucemia.

El contenido de fibra de las lentejas ayuda a reducir el colesterol, a mantener los niveles de azúcar en sangre estables y prevenir el estreñimiento.

A su vez resulta un alimento saludable para el corazón, ya que reducen el riesgo de padecer enfermedades coronarias y también reducen las posibilidades de sufrir cáncer de próstata. Poseen potasio, un mineral que regula los fluidos corporales, ayuda a limpiar el organismo y previene la hipertensión.

También poseen grandes cantidades de hierro así que son consideradas un alimento anémico e ideal para quienes no consumen carne. Para mejor la absorción de este mineral se recomienda consumir las lentejas junto con alimentos ricos en vitamina C, como pimientos, tomates o verduras y frutas en general.

Ahora, dos recetas súper prácticas para poder sumar estas legumbres a tu dieta de verano:

#1 Ensalada de lentejas light

Dependiendo de los ingredientes que se añada este plato puede resultar más o menos ligero. Así que si la idea es comer las lentejas en ensalada pero sin saciarse en exceso, cuando se las tenga cocidas, se  las puede mezclar en un recipiente junto con tomate cortado en cubos y una cebolla picada. Con estos sencillos ingredientes y un buen aliño de aceite de oliva, jugo de limón, sal y pimienta, añadido en el último momento, se tendrá un ensalada baja en calorías pero muy rica en nutrientes y realmente deliciosa.

#2 Ensalada de lentejas y arroz

La primera regla al hacer la ensalada es tener cocinado y  frío el arroz  así como las lentejas.

Después la idea es agregar verduras frescas, como espinaca, lechuga, tomate y cebolla. Además, se puede agregar a esta receta zanahoria cortada en cubos pequeños, también funciona de maravilla con pepino.

Todos los ingredientes se cortan pequeños, la idea es que sean más o menos del mismo tamaño, así en cada bocado hay un poco de cada cosa. Se adereza con aceite de oliva y limón, si se prefiere vinagre de cualquier tipo también queda genial, pero  el limón le da el punto perfecto de acidez además de una sensación mucho más refrescante.