Los mercados bursátiles europeos se desploman un día más, tras la tregua del viernes, arrastrados por el miedo al impacto económico del coronavirus y a pesar de las medidas adoptadas en las últimas horas por los principales bancos centrales del mundo, entre ellas un nuevo recorte de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal de EEUU.

Mientras que el barril del crudo Brent empezó la jornada con una fuerte tendencia a la baja y retrocedió por debajo de los 32 dólares, hasta 31,86 dólares -un 5,64 % menos frente al cierre del viernes-, el precio mínimo desde marzo de 2004.

Bolsas en picada

Las bolsas europeas se desplomaron en la apertura de los mercados: Londres cae un 7,7 %; Fráncfort, un 8,2 %; París, un 9,8 %; Milán, un 7,5 %; y Madrid, un 8,6 %. En Asia, la bolsa de Tokio ha bajado un 2,46 % y la de Seúl, un 3,19 %.

La Reserva Federal de EEUU lanzó el domingo el mayor paquete de estímulo monetario desde la crisis financiera de 2008, que incluye un recorte de los tipos de interés de un punto, hasta dejarlos entre el 0 % y el 0,25 %, y una inyección de liquidez de 700.000 millones de dólares.

Además, la Reserva Federal acordó una acción coordinada con los bancos centrales de Canadá, Inglaterra, Japón, Suiza y con el Banco Central Europeo (BCE) para canalizar mayor liquidez al mercado a través de líneas de intercambio del dólares.

El Banco de Japón ha decidido hoy mantener en el mismo nivel el tipo de interés de referencia pero ha ampliado la compra de bonos y otros instrumentos y ha creado una nueva línea de financiación a las empresas.

Petróleo en baja

Antes de las 06.00 GMT, el Brent para entrega en mayo cotizaba a 32,05 dólares, pero después de las 06.00 GMT volvió a caer ante la continua inquietud de los mercados por la propagación del COVID-19.

El petróleo del mar del Norte, de referencia en Europa, viene sufriendo fuertes caídas en las últimas semanas por el temor de los inversores a un brusco descenso de la demanda por las restricciones de movimiento, vuelos y actividades productivas y empresariales como consecuencia de la pandemia del coronavirus y ante la guerra de precios iniciada por Arabia Saudí.

La semana pasada, los precios del oro negro se desplomaron por la decisión saudí, el mayor productor de crudo del mundo, de bajar el precio de sus exportaciones, y por la pandemia del COVID-19.

La caída empezó después que la alianza entre la OPEP (Países Exportadores de Petróleo), Rusia y otros nueve productores fracasase el día 6 en Viena, por primera vez desde que se fraguara en 2016, al no alcanzar un compromiso sobre un nuevo recorte de la oferta conjunta de crudo.

Un día antes, la OPEP había acordado por unanimidad la iniciativa de Arabia Saudí de retirar del mercado 1,5 millones de barriles para frenar la caída de la demanda desencadenada por el coronavirus.

La OPEP estima que este año el total de la demanda de crudo no superará, como había calculado, la barrera psicológica de los 100 millones de barriles diarios, sino que se quedará en una media de 99,73 millones, siempre que el mundo lo antes posible la crisis por la crisis del coronavirus.