El jefe de Gabinete, Marcos Peña, envió señales de que el gobierno estaba dispuesto a ceder para poder avanzar con la reforma laboral y adelantó que planean dividir el proyecto original de la reforma laboral en varias leyes.

Lo que primero buscarán aprobar, para evitar polémicas, es el blanqueo laboral.

La Casa Rosada buscaría avanzar en un proyecto con tres ejes: el blanqueo laboral, la creación de la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías de Salud y la implementación de un Sistema de Prácticas Formativas. La propuesta va en línea con las declaraciones que realizó el sábado Héctor Daer, quien recordó que la CGT obrera venía “tratando 3 temas de los 4 que toma el paquete (de reforma laboral) que se propuso: el blanqueo laboral, la formación profesional y la agencia de tecnología médica”.

El blanqueo propone que más de 4 millones de trabajadores en negro sean regularizados pro sus empleados a cambio de una condonación de deuda y de evitar acciones penales, infracciones y multas.

En esta primera etapa, el Gobierno aceptaría no hacer cambios en los puntos que rozan la ley de contrato de trabajo. En especial, el recorte en las indemnizaciones y los cambios en el principio de irrenunciabilidad, por el cual actualmente un trabajador no puede ser forzado a renunciar a sus actuales condiciones laborales.