La investigación duró dos semanas. Ingresó un llamado a la Policía contra el Narcotráfico (PCN) de Investigaciones denunciando que una familia se dedicaba al comercio de drogas en pequeñas cantidades en el corazón del popular barrio San Martín de Ciudad e iniciaron la pesquisa para desarticular el centro de venta.
El martes por la tarde noche, cuando ya tenían confirmado el típico pase de manos, los efectivos que trabajan casos de narcocriminalidad desarrollaron los allanamientos (en dos domicilios) y secuestraron una importante cantidad de dosis de cocaína y marihuana, además de elementos de corte y fraccionamiento.
Detuvieron a una pareja de más de 50 años que no tenía antecedentes por tenencia de drogas con fines de comercialización e hicieron un gran descubrimiento, ya que carecían del dato específico: los detenidos guardaban millones de pesos y miles de dólares en el doble fondo de un cajón de un mueble.
Los detectives advirtieron, mientras requisaban la propiedad, que un aparador se encontraba adulterado (con maderas laterales de otro color para fijar la base en el cajón) y hallaron decenas de fajos de billetes de mil pesos y de 500, en su mayoría.

“Se notaba que se trataba de personas que vendían drogas y ahorraban todas las ganancias”, reveló una alta fuente de la investigación a El Sol.
Una de las hipótesis sostiene que los dos apresados, identificados como Alejandro Juan Ríos (nacido el 18 de marzo de 1968 y con sólo un antecedente por robo de hace muchos años) y Cristina Graciela Oviedo (del 22 de julio de 1969), escondían el dinero para luego adquirir más estupefacientes “al por mayor” y también comprar dólares en el mercado negro.
“Era su forma de lavar el dinero proveniente de la comercialización de la droga”, agregó otro sabueso que habló con este diario.
Lo cierto es que, durante los allanamientos que se iniciaron el martes por la tarde en dos domicilios del barrio San Martín (manzana 59, casa 10 y manzana 61 casa 3), el personal de la PCN secuestró 7.785 dólares (más de 1.300.000 pesos al cambio blue) y más de 5 millones de pesos.
Para los pesquisas, se trató de una suma enorme de dinero, debido a que, si bien el “quiosquito” de comercio de estupefacientes presentaba mucho movimiento y tenía una importante clientela, ya que adquirían las drogas personas de ese y otros barrios, no creyeron que guardaban esa cantidad de efectivo.

Los pesos, por ejemplo, se encontraban fraccionados en fajos de 50 mil pesos sujetados con elastiquines. La misma metodología aplicaban para los dólares.
Por su parte, la droga se encontraba en diferentes lugares de una de las vivienda.
Incautaron 120 “ravioles de cocaína, una bolsa con 250 gramos de esa sustancia, 17 porros (cigarrillos de marihuana), sobres de papel glacé y de papel.
Además de la droga y los elementos de corte, los policías dieron con un arma de fuego y cartuchos (una pistola calibre 32 con 44 proyectiles) y 50 balas calibre 22.
Todo lo secuestrado por la PCN y los dos detenidos quedaron a disposición de la Secretaría Penal C, a cargo de Mariela Andía, y del Juzgado Federal Nº1 de Walter Bento.

