Navidad es la fiesta más amada por los italianos. “Natale con i tuoi, Capodanno con chi vuoi” (“Navidad en familia, fin de año con quien quieras”), es el lema obligatorio que sigue la gran mayoría de la población en el país europeo, uno de los más golpeados por la pandemia de coronavirus.
Pero este año la tradicional reunión familiar navideña llega en un momento particular, con la segunda ola del COVID 19 golpeando fuerte. Por eso se habla de una “Navidad sin abuelos”, porque la prioridad es cuidar a los adultos mayores, el principal grupo de riesgo.
En los medios de comunicación italianos y redes sociales se hace referencia al tema que genera angustia. Pero también hay esperanza de que la Navidad demuestre que hay un futuro y que “andrá tutto bene”, como cantaban en marzo y abril, dándose coraje desde los balcones mientras el país vivía el encierro total de la cuarentena en la primera oleada que duró 72 días.
El respiro del verano duró poco y la segunda oleada parece no acabar nunca. Este sábado los contagios diarios fueron 37.255, con 544 muertos en 24 horas. Se espera que para la época navideña ya sean más de 50 mil los muertos por la pandemia (hoy suman 44.000), un estrago que no se vive desde la Segunda Guerra Mundial.
