El Gobierno nacional admitió que no hay razón para que se interrumpa la cadena de pagos en el sector frutícola y conformó un fondo de 20 millones de pesos para asistir financieramente a productores de peras y manzanas de los valles de Río Negro y Neuquén, según se informó ayer. La medida fue acordada durante el encuentro de la Mesa Nacional de Peras y Manzanas que tuvo lugar en dependencias del Ministerio de Agricultura de la Nación, y el denominado Fondo Rotativo tendrá por objeto “atender las necesidades más urgentes de pequeños y medianos productores del sector”, indicaron fuentes oficiales.

     Este fondo se conformará con un aporte presupuestario del Ministerio de Agricultura y se trata de un aporte no reembolsable, otorgado a la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, que deberá definir su aplicación, con condiciones de acceso y operatoria. Según se informó ayer, el viceministro de Economía, Roberto Feletti, recibió a los miembros de la Mesa Nacional de Peras y Manzanas para escuchar la situación de la problemática frutícola en la región. Desde el sector gubernamental y privado se convino en la necesidad de impulsar estrategias de transformación productiva en el mediano y largo plazo en la producción y comercialización de las peras y manzanas.

     En los valles de Río Negro y Neuquén, la región cuenta con un total de 4.000 productores frutícolas, de los cuales, la mitad poseen chacras que tienen menos de 10 hectáreas implantadas. El sector factura entre 760 y 860 millones de dólares anuales, y del total producido se exporta 80 por ciento, mientras que el 20 por ciento restante se destina al consumo interno, precisaron los empresarios. Los productores exigen que los empacadores liquiden el kilo de manzana a 0,29 centavos de dólar (es decir, a 1,20 pesos), pero las empresas argumentan que no pueden subir el pago, porque afrontan pérdidas globales de cien millones de pesos, que podrían incrementarse durante el próximo año.