Yudy Pineda entró a un convento a los diez años y allí vivió como religiosa durante ocho años. Su vida no estaba mal, según contó en una entrevista a Radio Caracol, pero todo cambió de un día para otro, dejó los hábitos y hoy se dedica a la industria de la pornografía on line.
Semejante vuelco tiene su explicación. La colombiana de 28 años vivió durante esos años en el convento de la ciudad de Urabá porque era “muy católica”.
Ver esta publicación en InstagramME ENCANTA SER COMO SOY CON MIS ERRORES Y MIS ACIERTOS ESTOY EN COMPLETO APRENDIZAJE SIEMPRE😗💫🌎
Pero entonces se enamoró de su profesor de catequesis, un amor que la obligó a dejar los hábitos y a mudarse a la ciudad de Medellín.
“Hablé con la hermana y le dije que no era correcto lo que estaba haciendo, me había enamorado, y me salí del convento”, explicó.
Trabajando para la empresa Nestlé, conoció a Juan Bustos, un emprendedor que creó la primera “universidad” en el país para preparar modelos webcam, aquellas mujeres que se desnudan frente a cámara en los sitios pornográficos.
Ver esta publicación en Instagram
Pineda no lo pensó mucho, puesto que era un empleo muy rentable, hizo un casting y la contrataron. Cada 15 días graba unas 40 horas y le pagan más de 2 500 dólares.
“Al principio me sentía mal, pero ya no. Me siento super bien cuando voy (a la iglesia). Siento mucha paz, mucha tranquilidad. Cuando entro, trato de ir lo más decente que pueda. Tampoco falto los viernes al grupo de oración, los sábados de vigilia y los domingos a misa”, contó.
Pineda indicó que el sacerdote de la capilla la intentó persuadir para que cambiara de trabajo, pero ella se negó. Para la joven, su empleo es “digno y artístico” y considera que no tiene “nada de malo”.
Yudy ahora tiene dos hijos, a quienes fue muy difícil explicarles el trabajo de su mamá, pero tuvo que hacerlo, ya que en el colegio les estaban haciendo bullying por su profesión.
