Después de casi dos días de alegatos, el Ministerio Público Fiscal sostuvo la acusación contra los tres imputados por los abusos sexuales en el instituto Próvolo y pidió 45 años de prisión para los sacerdotes Nicola Corradi (83) y Horacio Corbacho (61), mientras que para el ex jardinero Armando Gómez (51) 22 años y medio.

El jefe de los fiscales de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Alejandro Iturbide diferenció la situación de los religiosos que eran las autoridades del colegio para la enseñanza para niños sordos, de Gómez, a quien calificó de “una persona altamente influenciable y sin instrucción, que no tenía el mismo poder”.

En una conferencia de prensa, Iturbide precisó que de los 28 hechos que se ventilaron en los tres meses de debate, para el Ministerio Público Fiscal se probaron 25.

“Para el caso del cura Corbacho, logramos comprobar la materialidad de 16, como llegamos a este juicio, pero hubo tres que fueron desestimados, uno de Corradi por corrupción de menores y dos de Gómez por abuso simple y corrupción de menores”, detalló el funcionario.

“Es gravísimo lo que pasó en el Próvolo, esta gente tenía todos los elementos para hacer algo bueno en esa escuela y ayudar a los niños con esta discapacidad y lo arruinaron todo”, remarcó.

Por otro lado, aclaró que no pidieron 50 años, como lo establece la pena más grave para estos delitos, “porque no tenían antecedentes”.

Por su parte, el fiscal de instrucción, Gustavo Stroppiana, consideró que, “en nuestra estructura argumentativa lo que nosotros expresamos es que hay certeza de los hechos, que las víctimas son víctimas y gracias al apoyo de profesionales de la salud, estas personas con una minusvalía pudieron contar lo que les había pasado“.

El juicio empezó el 5 de agosto de este año y el debate está a cargo del Tribunal Penal Colegiado N°2, integrado por los magistrados Carlos Díaz, Aníbal Crivelli y Mauricio Juan, quienes podrían dictar sentencia la semana próxima.

Todo indicaría que sería antes del 26 de noviembre, cuando se cumplan los tres años de las detenciones y el tercer aniversario de  que salieran a la luz las aberraciones que conmocionaron a Mendoza y al mundo.

Es la primera vez que los abusos sexuales en el instituto Próvolo llegan a juicio y se acercan a una posible condena, siendo que los hechos de Verona nunca llegaron a esta instancia y las causas tuvieron avances en La Plata, luego de lo actuado por la justicia local.

Los alegatos de los querellantes

Los abogados querellantes Sergio Salinas y Lucas Lecour, pertenecientes a Xumek, pidieron una pena de 50 años de prisión para Corbacho, mientras que para Corradi y para Gómez, mantuvieron lo que había sugerido la fiscalía.

Los representes de Xumek, además buscaron que en el futuro se realicen una serie de medidas reparadoras para las víctimas.

Este miércoles seguirá el turno de los patrocinantes Oscar Barrera y Leandro Lanci, quienes adelantaron que irán en la misma sintonía a lo peticionado por la fiscalía.

Y el jueves y viernes, la defensora oficial de los tres acusados, Alicia Arlotta, intentará rebatir los alegatos de la parte acusatoria.

A partir de esta sentencia que se encamina para fines de noviembre, resta la realización de otros dos juicios, uno contra la monja Kumiko Kosaka, por abusos sexuales y participación primaria. Y por otro lado, la omisión de acción para la ex apoderada legal, Graciela Pascual, ex directoras, una cocinera y una psicóloga.

Las expectativas de las víctimas 

Mientras se producía la etapa final del histórico juicio del Próvolo, un grupo de sobrevivientes de los abusos del Próvolo aguardaban a las afueras del palacio los pedidos de condena y al conocerlo se mostraron conformes y expectantes de lo que definiese el tribunal la semana entrante.