Kellie Chauvin, la esposa del policía acusado de matar a George Floyd durante su arresto, pidió el divorcio por una “ruptura irremediable” de su relación, según documentos judiciales revelados en las últimas horas.
Derek Chauvin es el policía blanco que, según se ve en videos grabados por transeúntes, mantiene sometido en el suelo a Floyd, subido a él y con su rodilla sobre su cuello durante varios minutos, sin atender a sus ruegos de que no puede respirar, hasta que llega una ambulancia y se lo lleva sin señales de vida.
Un abogado de la firma Sekula Law Offices, que representa a Kellie Chauvin, emitió un comunicado en el que dice que su representada, “devastada” por la muerte del afroamericano, anuncia que ha decido “disolver su matrimonio”.
“Aunque la señora Chauvin no tiene hijos de su matrimonio actual, respetuosamente solicita que sus hijos, sus padres y toda su familia tengan seguridad y privacidad en este momento difícil”, agregó.
Kellie Chauvin, una antigua reina de belleza de Minesota, ahora también pidió un cambio de nombre para dejar de usar el apellido que viene siendo repudiado por miles de manifestantes cada noche.
Si bien no se especifica qué nombre pretende usar, antes ha sido identificada como Kellie May Thao y Kellie May Xiong, según los documentos del tribunal, a los que accedió The Daily Mail. “Ella está buscando un cambio de nombre sólo por esta disolución del matrimonio. No busca un cambio de nombre para defraudar y/o engañar a los acreedores o a cualquier otra persona, ni es una delincuente”, aseguró el documento.
Hasta hace poco, la mujer trabajaba como corredora inmobiliaria en una conocida firma del sector. Si bien actualmente está desempleada, aseguró que no busca una manutención por parte del ex policía. “Es totalmente capaz de mantenerse a sí misma. No necesita manutención conyugal y renuncia a su derecho a recibir manutención conyugal temporal o permanente del demandado”, dice el expediente.
No obstante, la mujer que llegó a los EEUU de niña como refugiada de Laos solicitó quedarse con la titularidad de dos casas: una en Saint Pual (Oakdale) y otra en Windermere (Florida). Las dos viviendas, actualmente abandonadas, han sido vandalizadas por manifestantes en los últimos días.
Los Chauvin se conocieron en un centro médico de Hennepin, donde ella trabajaba como técnica en radiología y él acudió para llevar a un sospechoso como parte de un arresto. Se trata del mismo hospital donde George Floyd fue declarado muerto.
La muerte de Floyd, de 46 años, que falleció cuando era detenido por Chauvin bajo sospecha de haber intentado usar un billete falso de 20 dólares en un supermercado, ha generado violentas protestas en los últimos días que se han ido extendiendo a otras capitales.
