Tras un mes con las plantas de las tabacaleras cerradas por la cuarentena del coronavirus por no ser considerados un rubro esencial, los kioscos comenzaron a quedar sin stock de cigarrillos. En el centro de Mendoza, algunos comerciantes se vieron obligados a restringir la venta de ciertas marcas a un paquete por cliente.
“Algunos se enojan pero si no lo hacemos así nos quedamos sin cigarrillos”, aseguró un kiosquero de Ciudad. Frente a esta limitación, los fumadores buscan alternativas: recurren a otros locales o vuelven más tarde al mismo negocio.
Además, ante el desabastecimiento, algunos fumadores están optando por comprar tabaco y armar sus propios cigarros.

Fuentes de la industria tabacalera indicaron a El Sol que el problema para el sector es que “desde el 20 de marzo no se produjo nada más. El stock que había se mandó a las distribuidoras, pero ya no queda nada“.
“Sabíamos que esto iba a pasar. Oficialmente no hemos tenido respuesta a los reclamos. Algunos funcionarios dijeron que era inminente la reapertura, pero no tenemos novedades”, agregaron.
En este sentido el ministro de Agricultura, Luis Basterra, dijo en declaraciones televisivas que la actividad de las fábricas de cigarrillos “se habilitará en muy corto plazo para volver a trabajar y generar un flujo más normal. Eso depende de autoridades municipales, provinciales”.
Las fábricas que producen cigarrillos en la Argentina no operan desde el 20 de marzo, cuando se dictó el aislamiento preventivo, social y obligatorio por parte del Gobierno Nacional y no entraron en las excepciones posteriores. Esta situación está generando desabastecimiento, con fuertes faltantes de marcas y presentaciones de cigarrillos.
“Esta semana se terminan todos los cigarrillos”, sentenció Néstor Adrián Palacios, presidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA).
“La gran mayoría de los kioscos a nivel nacional no tiene más cigarrillos”, agregó Palacios, quien aseguró que tanto UKRA como la Cámara de Distribuidores de Tabacos le han enviado al ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, para que autorice a las empresas tabacaleras a producir y abastecer a los distribuidores, con los protocolos sanitarios correspondientes en toda la cadena de comercialización para evitar contagios de coronavirus.
El desabastecimiento encontrará su pico máximo antes del próximo fin de semana. La situación está generando que los pocos que quedan en los comercios se vendan a precios desorbitantes en Chaco, San Juan, CABA y la provincia de Buenos Aires: algunas marcas cuestan $500 el atado, ya sea a través de los kioscos o incluso en las redes sociales.
