En medio del rechazo por las liberaciones masivas de presidiarios por el coronavirus, una jueza de Ejecución Penal dio a conocer que se concedieron 176 peticiones, correspondientes a violadores.
La revelación la hizo la magistrada Julia Márquez de Quilmes, quien además dijo que en un día se concedió la misma cantidad de arrestos domiciliarios, que los que dictan en todo un año.
“Las solicitudes se multiplican. Por un delincuente pueden llegar hasta cuatro pedidos. No logramos imprimir todos los pedidos en una jornada de trabajo; estamos imprimiendo desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche”, detalló acerca de la sobrecarga de trabajo que genera la emergencia sanitaria y el temor a los contagios en las cárceles.
Por otro lado indicó que se liberaron a 1.076 personas con delitos contra la propiedad, 276 con delitos contra las personas y 176 con condenas por delitos contra la integridad sexual (abusadores y violadores, a quienes a ninguno se le había vencido la pena.
“No sé por qué no se muestran esos números, si son públicos. Esto es todo un absurdo. ¿Cómo una persona que entra en la cárcel por delitos graves, ahora sale de la cárcel cometiendo otro delito? Porque un motín es un delito. Siguen utilizando la violencia para lograr lo que quieren y nosotros como autómatas firmamos eso. Es una verdadera locura”, dijo en un fuerte tono de rechazo a estas medidas.
Esta semana, hubo una fuerte polémica entre el gobierno nacional y la oposición por el otorgamiento de excarcelaciones, como una medida para desalentar contagios del coronavirus.
Los cruces se dieron entre el oficialismo con el Pro y el radicalismo, quienes acusaron al gobierno nacional presionar a los jueces para hacer posible estas concesiones.
Por estas declaraciones y comunicados que emitieron los partidos opositores, el presidente Alberto Fernández aclaró que estos planteos se analizan en el plano de la Justicia y que estas liberaciones se daban por la crisis del COVID-19, no por indultos.
“Es conocida mi oposición a ejercer la facultad del indulto. Digo esto en momentos en que una campaña mediática se desata acusando al Gobierno que presido de querer favorecer la libertad de quienes han sido condenados”, escribió Fernández en su cuenta de la red social Twitter.
Señaló que la Argentina, como todo el mundo, enfrenta una pandemia de enormes proporciones e indicó que el riesgo de contagio “se potencia en los lugares de mucha concentración humana por lo que las cárceles se convierten en un ámbito propicio para la expansión de la enfermedad”.
