Un ataque de la milicia Estado Islámico (EI) a la sede de la organización no gubernamental Save the Children en la ciudad afgana de Jalalabad, causó este miércoles la muerte de seis personas y otras 20 resultaron heridas.

La milicia radical reivindicó el ataque poco después con un texto difundido en la red de mensajes Telegram, reproducido por la agencia de noticias Amaq, vinculada a los islamistas.

El ataque comenzó cuando un insurgente suicida vestido con uniforme militar detonó los explosivos que llevaba en la entrada del edificio en Jalalabad, capital de la provincia de Nangarhar, en el este de Afganistán, y dio paso al ingreso de otros cuatro asaltantes que empezaron a disparar, dijo el vocero de la Policía, Hazrat Hussain.

Según el EI, la “operación de martirio” tenía como objetivo dos instituciones extranjeras, “una británica y una sueca”, y un organismo gubernamental afgano. El vocero del gobernador de Nangarhar, Attaullah Khugyani, explicó que dos guardias de seguridad y un civil murieron en el ataque, en el que también fallecieron tres asaltantes.