La fiscal de Homicidios Claudia Ríos imputó el fin de semana a los cuatro detenidos por el crimen del taxista Roberto Nicolás Sismero Ruiz (42), ocurrido en la noche del miércoles en Las Heras.

Se trata de Nicolás Gabriel Consoli Godoy (32), Matías Exequiel Carrizo Berna (31), Franco Kevin de la Rivera Lahora (27) y Rodrigo Gabriel González Barón (30), alias Gusa, quienes quedaron acusados como coautores del delito de homicidio simple.

Los sospechosos podrían pasar este lunes a la cárcel, ya que el domingo habían realizado el llamado circuito judicial, a través del cual se les toma las huellas dactilares y se obtiene muestras de ADN, estaban a la espera del chequeo de antecedentes, indicaron fuentes allegadas al expediente.

En tanto, si bien testigos habían señalado como autor de la puñalada letal al Gusa González, desde la Fiscalía planifican realizar una rueda de reconocimiento para confirmar esa situación, ya que los cuatro sospechosos habrían rodeado a la víctima para atacarla.

A partir de esa medida y otras pruebas que se esperan, podría llegar a cambiar la acusación contra alguno de los detenidos, en caso de que se determine que tuvieron un menor grado de responsabilidad en el hecho de sangre, explicaron las fuentes.

Un viaje trunco y la deuda de $6.000

De las averiguaciones realizadas por los detectives del caso surgió que la deuda que fue a cobrar la víctima, situación que desencadenó su asesinato, se originó tras un viaje que realizaron Consoli y un amigo a Potrerillos.

Aparentemente, en esa travesía, el automóvil del amigo de Consoli –un Ford Focus gris– sufrió la pinchadura de una rueda y no contaban con auxilio para la misma.

Ante eso, decidieron pedirle asistencia a Sismero, a quien conocen desde hace mucho tiempo y con el que tenían una relación de confianza.

Ver también: Quién es quién en el crimen del taxista en Las Heras

Por los servicios, Consoli y su amigo le quedaron debiendo al taxista $6.000. Sin embargo, el tiempo pasó y Sismero nunca vio el dinero, pese a habérselos reclamado en varias oportunidades, indicaron testigos en el expediente.

Al parecer, la espera colmó la paciencia del chofer de taxi, por lo que decidió ir a reclamar personalmente la deuda a la casa de Consoli.

Para eso, cargó en el automóvil que utiliza para trabajar a su hijo y otros cuatro amigos más para que les sirvieran de apoyo en caso de que la situación se tornara violenta.

Así, a las 21, Sismero y cinco acompañantes pasaron por la casa de Consoli, en calle Martín Fierro 1001 de Las Heras, y observó que en la entrada estaba el Ford Focus gris que había reparado en Potrerillos.

Ante eso, se frenó e ingresó en soledad a la casa, mientras el resto aguardaba en el taxi. Fue allí cuando Sismero se encontró en el interior con Consoli y se inició la discusión.

Según la pesquisa, los cuatro sujetos rodearon al taxista y comenzaron a agredirlo. En el medio, uno de los sospechosos le propinó una puñalada en el pecho.

En tanto, el grupo que esperaba afuera escuchó el pedido de auxilio del taxista, por lo que ingresaron a defenderlo.

Acto seguido, se inició una trifulca, en la que algunos de los sospechosos se subieron al techo de la vivienda para arrojarles tejas a los amigos de la víctima.

Una vez que su hijo consiguió sacarlo del interior del domicilio, Sismero fue trasladado hasta el Hospital Carrillo, donde falleció alrededor de las 22.