El impacto de las bajas temperaturas, que llegaron a los 37º bajo cero, sumados al temporal de nieve y viento provocaron que en las últimas horas unas 37 torres de alta tensión fueran derribadas en la zona de El Escorial.
Este incidente, uno de los más importantes de los últimos años, no impactará en el servicio eléctrico domiciliario, pero si en el suministro necesario para el funcionamiento de la planta de aluminio. Las reparaciones podrían comenzar recién en 3 semanas.

La línea es operada por la firma Transpa y lleva la energía desde la central de Hidroeléctrica Futaleufú (en cercanías de Trevelin) hasta la plata de aluminio de la firma Aluar en Puerto Madryn.

La empresa Transpa ya comenzó a diseñar un operativo para poder llegar a la zona, muy afectada por las nevadas que acumulan hasta 2,5 metros de nieve. Se estima que tres semanas se podría estar energizando una de las líneas afectadas y luego se comenzaría con la otra.

