Un Airbus A380 que carretea en la pista del aeropuerto de Christchurch en Nueva Zelanda. El cielo está encapotado y no parecen las mejores condiciones para despegar. Y en un momento, todo se ilumina.
Se trata de un rayo que ha caído a metros de la nave mientras la misma carretea por la pista. El avión no fue tocado, aunque la estructura de las naves permite reconducir los rayos y no es algo raro que suceda.
El mal tiempo en el área ha causado fuertes tormentas de granizo en el área.

