Son más de 4.000 las personas que han muerto o desaparecido en las fronteras del mundo desde enero a setiembre de este año. Son inmigrantes ilegales que intentan escapar de sus países buscando mejores posibilidades de vida.
El record se lo lleva el Mediterráneo, que se lanzan a cruzar africanos con la intención de llegar a Europa. El naufragio de las rudimentarias embarcaciones son una triste constante.
En este mapa, elaborado por organismos de derechos humanos, se puede apreciar la magnitud del flagelo, destacándose el mencionado Mediterráneo como la frontera más peligrosa de cruzar, con más de 3.000 inmigrantes muertos o desaparecidos.

