Buenos días, a pesar de todo. Se ha armado un menudo lío con la elección de la letra del himno a Mendoza. Ya he dado mi opinión con anterioridad. Repito los conceptos: para mí, el himno debería ser el Canto a Mendoza, mal conocido como la Marcha de la Vendimia. Esa canción nos ensalza, nombra a todos los departamentos, habla de la gesta libertadora, elogia el vino y a nuestras mujeres, y es una canción que todos sabemos y queremos.
Pero, bueno, quieren un himno nuevo, pues que lo busquen. No me meto en ese asunto, pero sí creo que sería conveniente que hiciéramos un contrahimno; es decir, un himno que hable críticamente de Mendoza, de nuestros malestares, de nuestros defectos. Estaría mostrando que los mendocinos no somos pedantes y bien podemos reconocer las cosas que nos afean.
El contrahimno debería ser enviado a Gioja como regalo, se pondría muy contento. He aquí un boceto de lo propuesto: Hemos nacido en Mendoza Nos llamamos mendocinos Somos gente inexpresiva Que rara vez aplaudimos. Siempre llegamos muy tarde A las citas concertadas No es que nosotros atrasemos Es el reloj que adelanta. El tránsito en nuestras calles Es un tremendo alboroto No hay duda que los menducos Conducimos para el poto.
Tenemos de vez en cuando Ráfagas del viento Zonda Trabajamos cuando viene Y es franco cuando no sopla. Y somos de alguna forma Como el Zonda impertinente Andamos a las corridas Bien secos y bien calientes. Es nuestra tierra Mendoza La tierra de acequias mansas Donde se ve en el verano Las lagartijas con tanga.
Tenemos minas de oro Y las minas de la Cuarta Tenemos mucho petróleo Pero no tenemos nafta. Y para darle aventuras Que el turista rememore Y nos recuerde por siempre Tenemos nuestros temblores. Vengan a ver nuestras acequias Símbolos de una cultura Donde antes corría agua Y ahora corre basura. En esta tierra, señores, Donde ha sonado el clarín Muy pocos le dan pelota A José de San Martín.
Somos los dueños del vino Pero no los que bebemos Porque a los vinos mejores Lo mandan al extranjero. La Fiesta de la Vendimia Es nuestra fiesta mayor Pero a veces se suspende Y no hay repetición. Es nuestra tierra Mendoza La tierra del sol y el vino La tierra que más le ha dado A los nobles argentinos. Le hemos dado a Flamarique A Dromi, Bauzá, Manzano Debieran agradecernos Por el favor dispensado. Es nuestra tierra Mendoza Un lugar casi bendito Los esperamos a todos Donde topa lo pandito.
