El gobierno nacional dispondrá por decreto una suba de entre $5000 y $8000 para los trabajadores registrados del sector privado. Si bien el anuncio se realizará en los próximos días -sería después de la Navidad, a pesar de las intenciones oficiales de hacerlo antes-, se conocieron algunos detalles de la medida.
El pago será remunerativo y a cuenta de futuros aumentos en paritarias. Además la bonificación, o al menos una primera cuota, en caso de ser en tramos, se debería pagar en enero.
El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, aseguró que el objetivo es “que los sectores que quedaron atrasados puedan negociar mejor su paritaria” al contar con una base mayor de ingresos.
“Queremos que los sectores que perdieron poder adquisitivo recuperen lo más que puedan. Esto es un piso de la negociación salarial, queda incorporado al salario. No es un bono y será remunerativo”, agregó Moroni en una entrevista con el programa Toma y Daca por AM 750. Además explicó que el otorgamiento de un aumento por decreto irá acompañado por una negociación con los empresarios para evitar su traslado a precios.
La definición del monto que se otorgará está aún bajo debate y si bien en conversaciones informales surgió un tope de $10.000, la cifra fue desestimada porque sería imposible de cumplir para las empresas.
También trascendió que el contemplará a los estatales. En el Gobierno creen que esta herramienta permitirá postergar al menos hasta el segundo trimestre de 2020 la apertura de las negociaciones de los nuevos aumentos.
En el artículo 58 de la ley de emergencia económica aprobada se faculta al presidente Alberto Fernández a intervenir en los aumentos salariales del sector privado. Como compensación a los empresarios, se los exime temporalmente de la obligación del pago de aportes y contribuciones al SIPA.
