El Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, el país más afectado por la pandemia en cuanto a número de contagios y víctimas mortales, publicó una guía sobre el coronavirusque intenta recopilar todas las evidencias científicas disponibles sobre su contagio.


Las recomendaciones de los CDC van en consonancia con las medidas que han tomado los diferentes gobiernos a la hora de confinar a la población y cerrar parcial o totalmente la economía de un país.
Por un lado, los científicos de este organismo confirman la dicotomía que existe entre lugares cerrados y abiertos a la hora de trasmitir el virus: el riesgo es muy bajo en las actividades al aire libre pero muy alto de reuniones en espacios cerrados, como oficinas, lugares para servicios religiosos, cines o teatros.


Sin embargo, los CDC confirma que existe un muy bajo riesgo de transmisión desde las superficies, ya sean orgánicas o artificiales, con la excepción de la propia piel humana. Esto quiere decir que las posibilidades de contraer la enfermedad es muy reducida tras tocar objetos que haya usado una persona contagiada, como por ejemplo cualquiera de los elementos de un medio de transporte como el asiento o pasamanos de un colectivo, tren o subte, o el picaporte de una puerta o el botón de un ascensor.
