¿Qué está pasando con el fútbol, doña Felisa? Sí, yo sé que a usted el fútbol le importa tanto como el manual de instrucciones de los troles canadienses.

    Pero es que el fútbol es parte de la emoción de los argentinos. No voy a decir que nos involucre a todos, pero yo calculo que, al menos, 80 por ciento de la población está ligada al fútbol de una u otra manera. Y lo que está ocurriendo tiene pocos antecedentes.

    Porque, generalmente, los campeonatos se los distribuyen entre los cinco grandes del fútbol, quiero decir Racing, River, Boca, Independiente y San Lorenzo. Y en este torneo resulta que los cinco grandes están desahuciados, sin ambiciones ni objetivos, como un cuadrito más en la mitad de la tabla.

    Ahí está Racing que pugna por salvarse del descenso, situación que ya conoció una vez en su historia. Independiente que parece un cuento de Gallego, por ahí empata algo pero por ahí le hacen cuatro o cinco equipos que no son el Barcelona, precisamente. Ahí está San Lorenzo que prometía mucho al comienzo del campeonato y que se vino abajo como ascensor con sobrepeso.

    ¡Y que decir de los dos grandes más grandes! River que ya no pelea por nada, por ninguna copa ni siquiera por la copa Melba. Juega por cumplir el fixture pero no hay incentivo de título alguno. Lo mismo le pasa al otro grande, grande, Boca Juniors. Boca tenía el incentivo de la copa Libertadores de América. Ustedes saben que los libertadores de América son tres, San Martín, Bolivar, y Santander.

    Y resulta que Defensores de Montevideo, que no es como para poner en la galería de los monstruos del fútbol, le ganó en la mismísima bombonera en un partido en el que Boca jugó tan mal que la gente gritaba Volvé Rattín. Y quedó, como River, jugando para ver si se posiciona mejor en la tabla pero sin ambiciones de título alguno.

    Y eso que tanto los gallinas como los bosteros acumulan en sus equipos millones de dólares en jugadores. Sin embargo, es así, y es lo lindo del fútbol, ¿no? que aquellos que parecen tener todo para ganar terminen siendo vencidos por un Lanus, por un Colón, por un Velez o un Huracán. A ver si el otro año, Godoy Cruz…Ay, no me quiero ilusionar…, no me quiero ilusionar.