Cerca de 14,8 millones de chilenos decidirán en las urnas si quieren o no reemplazar la actual Carta Magna, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), y qué órgano debería redactar el nuevo texto, una votación que está considerada la más importante desde el retorno a la democracia.
En Mendoza, los residentes trasandinos acudieron para sufragar al Consulado ubicado en calle Belgrano. El comicio se vio marcado por las medidas de prevención de coronavirus: ya en el exterior del edificio, había que respetar la distancia social; al ingreso, se les tomaba la temperatura y, ya en el interior, habí aerosoles con alcohol para desinfectar.
Para los partidarios del si, la actual Constitución es la causante de las grandes desigualdades del país por fomentar la privatización de servicios básicos, mientras que sus detractores creen que bajo este marco jurídico Chile registró el periodo de mayor crecimiento de su historia y que los problemas se solucionan con nuevas leyes y no con un proceso constituyente









