El Liverpool continuó con su pleno de victorias en la Premier League al vencer al Leicester City por 2-1 gracias a los goles de Sadio Mané y Roberto Firmino. Más allá de la victoria, los comentarios del partido fueron dirigidos hacia el error del arquero Alisson que prácticamente, regalarle un gol al Leicester.

Los ‘Reds’, que formaron con su ya conocido tridente arriba, formado por Mohamed Salah, Roberto Firmino y Sadio Mané, no tardaron en adelantarse por medio de este último.

Una jugada por banda derecha propició que el balón le cayese en las inmediaciones del área pequeña al senegalés, quien no dudó a la hora de patear al arco del danés Kasper Schmeichel.

El conjunto dirigido por Claude Puel no pudo contar con su estrella Jamie Vardy sobre el campo, debido a la suspensión que pesa sobre él tras haber sido expulsado hace dos jornadas. La ausencia de Vardy se pudo de manifiesto en lo metros finales, donde los campeones en 2016 fueron incapaces de definir, con alguna llegada peligrosa de Demarai Gray, bien atajada por Alisson.

Instantes antes de llegar al descanso, Firmino aprovechó un corner para poner el 2-0 y dejar prácticamente sentenciado el partido.

Los de Puel empezaron los segundos 45 minutos con fuerza y gozaron de alguna llegada peligrosa en las botas de James Maddison, pero fue un gravísimo error de Alisson, quien se hizo un lío con la pelota en lo pies, el que propició el primer gol del Leicester.

Una cesión al arquero brasileño, quien intentó regatear a Kelechi Ilheanacho, acabó con el nigeriano robándole la pelota y poniendo un pase atrás que Rachid Ghezzal, recién incorporado al campo, mandó a la red.