Los famosos premios Ig Nobel, creados por la revista «Anales de Investigaciones Improbables», reconocen los diez estudios científicos más absurdos y disparatados de cada año. Son informes reales, pero sus planteos y conclusiones parecen un chiste o rozan el surrealismo.

En su última entrega, celebrada  en la Universidad de Harvard en Cambridge (EE.UU.), se reconocieron trabajos sobre: efectos positivos de subir a una montaña rusa sobre los cálculos renales; cómo los enólogos pueden detectar la presencia de una mosca en una copa de vino por el olor; el uso de sellos para saber si el pene funciona correctamente o las bondades de hacerse una colonoscopia a uno mismo.

El objetivo de los galardones es el de su gran lema: “hacer reír y luego pensar”.

Premio de Medicina: Un equipo de investigadores estadounidenses se llevó este galardón por proponer un curioso y animado método contra los cálculos renales: montar en una montaña rusa. Según Marc Mithcell y David Wartinger, los meneos y el subir y bajar violentamente ayudan al cuerpo a eliminar esas indeseables piedras. 

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Premio de Antropología: Se lo llevó un grupo internacional por comprobar cómo, en los zoológicos, los chimpancés imitan a los visitantes humanos con tanta frecuencia como los humanos imitan a los chimpancés. 

Premio de Biología: Científicos de Suecia, Colombia, Alemania, Francia y Suiza demostraron que los expertos en vino pueden identificar, por el olor, la presencia de una mosca en una copa de vino. 

Premio de Química: Científicos portugueses midieron hasta qué punto la saliva humana es un buen agente de limpieza para superficies sucias. 

Premio de Educación médica: Estos médicos japoneses son unos autodidactas, consiguieron hacerse una autocolonoscopia “en posición sentada” utilizando un instrumento “de rigidez variable y calibre pequeño”. En su informe cuentan las “lecciones aprendidas”.

Premio de Literatura: Este equipo internacional documentó algo que probablemente sospechábamos muchos. La mayoría de las personas que utilizan productos complicados no leen el manual de instrucciones.

Premio de Nutrición: Investigadores de Zimbabue y Tanzania calcularon que la ingesta calórica de una dieta de canibalismo humano es significativamente más baja que la de la mayoría de las otras dietas tradicionales de carne. 

Premio de Medicina reproductiva: Urólogos de Japón, Arabia Saudita, Egipto, India y Bangladesh dieron un sorprendente uso a las estampillas postales. Las utilizaron para comprobar si el pene tiene erecciones espontáneas durante el sueño, un fenómeno que ocurre varias veces durante la noche en cualquier varón sano. En el estudio, que tiene el explícito nombre de “monitoreo con sellos de la tumescencia nocturna del pene”, varios voluntarios masculinos se envolvieron el pene en un anillo de sellos postales a la hora de acostarse. Por la mañana, debían comprobar si había roturas en las estampas.

Premio de la Paz: Investigadores de la Universidad de Valencia lograron este galardón por medir algo muy común pero bastante desagradable: la frecuencia, motivación y efectos de gritar y maldecir mientras se conduce un auto. Los autores concluyeron que la mayoría de los gritos e insultos están precedidos por factores subjetivos como estrés, fatiga y rasgos de personalidad. Para evitarlo, hace falta más educación sobre seguridad vial. 

Premio de Economía: Se lo llevó una investigación sobre la efectividad de utilizar muñecos de vudú para tomar represalias contra los jefes abusadores. Al superior no le pasa nada, pero uno se desahoga, que no es poco.