Una de las 17 reinas departamentales que pelearán por el reinado nacional de la Vendimia no es querida por sus compañeras.
Se trata de una joven que, digamos, tiene la estima muy elevada, que dice abiertamente que ella es la ganadora y que no tiene reparos en mostrarse muy pero muy segura.
Esto ha caído muy mal entre las demás candidatas, que ya la ven con malos ojos y tratan de interactuar con ella lo menos posible. Esta situación se potencia cuando las 17 chicas conviven 24 horas.
Ella es linda, es cierto. Y varios la tienen como favorita, también. Pero de ahí a que ande ya probándose la corona, es, al menos flojito.
