El jueves por la noche fue detenido uno de los líderes de la banda que se dedicó a asaltar cajeros automáticos en los últimos meses en Guaymallén. La fiscal especial Claudia Alejandra Ríos acusó Darío Emiliano “Huevo” Zuleta (33) por estos y otros delitos y ordenó su traslado a la Penitenciaría. Además, la magistrada envió una compulsa a la Justicia federal para ver el expediente y estudiar si el resto de los detenidos de la organización que secuestró a la hija de 26 años de un empresario cervecero la mañana del 23 de febrero tuvo algún grado de vinculación con los asaltantes, porque se comprobó hace pocas horas que uno de los imputados sí la tiene.
Más allá de esto, lo que preocupa a las autoridades del Ministerio de Seguridad es que se está frente a una grupo delictivo organizado que tiene a varios policías de Maipú entre sus miembros. Tres uniformados de esa jurisdicción fueron capturados y acusados por el secuestro extorsivo de la joven y hay otros sospechosos uniformados que siguen en la calle.
Ver también: Banda de secuestradores: policías detenidos, drogas y asalto a los cajeros
No sólo eso, en las últimas horas trascendió que el padre del Huevo Zuleta “fue policía de carrera hasta hace poco muy tiempo. Se trata de un suboficial que trabajó en Investigaciones y también en la Vial de Luján”, contaron fuentes de la pesquisa a El Sol.
Este dato no es menor para los detectives y encendió otra vez la alerta en la cartera de Seguridad, debido a las conexiones con miembros de la fuerza que tenía la banda. Es más, describieron que el padre dejó el servicio hace poco tiempo –se reserva su identidad por pedido de los pesquisas– y protagonizó un escándalo en el Palacio Policial en el 2011 –allí están Investigaciones y la Fiscalía Especial–, cuando se enteró de que que estaban siguiendo de cerca a su hijo, el Huevo, por diversos robos agravados por el uso de arma de fuego. “Es un problema que estamos teniendo estos días. Los delincuentes se han asociado con policías corruptos y hay filtración de información mientras se desarrollaban las pesquisas”, describió un detective policial con años en la fuerza.
El inicio
El sábado 20 y el martes 23 de febrero hubo dos hechos que permitieron conocer que una banda delictiva, con integrantes policías, estaba operando en la provincia desde hacía más de un año. Se trata del intento de robo de un cajero automático de La Barraca Mall y del secuestro extorsivo de la hija de un empresario cervecero lasherino, respectivamente.
Gracias a testimonios, cotejos balísticos e identificación de miembros del organización mediante cámaras de seguridad, se logró a arrestar a siete sujetos entre el miércoles 24 de febrero y el jueves 10 de este mes, que están vinculados a estos y otros hechos de gravedad.
En la Justicia federal se investiga el secuestro de la joven en Las Heras, quien fue liberada cuando se pagaron más de 600 mil pesos por el rescate, luego de más de 10 horas de tensión. Esa pesquisa tiene seis sospechosos tras las rejas y muy complicados, tres de los cuales son policías de Maipú: dos de la Comisaría 49ª de Rodeo del Medio –Aníbal Luna y Néstor Miranda– y otro de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP), Marcelo Araya.
Por su parte, uno de los civiles arrestado por ese hecho, Pablo Gordo Bustos, de 27 años, es el hombre que está acusado en las dos investigaciones, tanto en el secuestro como en los golpes a los cajeros.
Una fuente policial señaló a El Sol que el Huevo es mencionado como partícipe en el secuestro de la hija del empresario pero “difícilmente” se lo puedan probar.
Todo tiene que ver con todo
En orden cronológico, el primero de los hechos investigados en la Justicia provincial sucedió a las 4.30 del domingo 13 de diciembre. Al menos cuatro sujetos que se movilizaban en una camioneta BMW con pedido de captura robaron casi 700 mil pesos del cajero de la estación Red Mercosur del Acceso Este y Tirasso, Guaymallén, y huyeron sin ser capturados.
El sábado 20 de febrero, después de fracasar en el secuestro de un empresario cervecero en Las Heras, integrantes de la organización fueron al shopping La Barraca Mall y quisieron destrozar el cajero. No lo consiguieron porque apareció el personal de seguridad y huyeron a los tiros en una Toyota Hilux blanca que, igual que la BMW usada en el golpe anterior, apareció totalmente quemada.
Por su parte, la Justicia federal inició un expediente después del secuestro de la hija del empresario. A ella sí la subieron a un vehículo mientras caminaba por calle San Martín y exigieron más de un millón de pesos a su padre si quería verla con vida otra vez. Tras una larga negociación, el progenitor pagó más de 600 mil pesos y la mujer fue liberada en la Rotonda del Avión, en Las Heras.
Todos estos hechos delictivos ocurridos en el Gran Mendoza permitieron conocer que una banda armada, con policías involucrados, venía operando desde hacía más de un año y medio. Los detectives sostienen que el “cerebro” de todos los hechos no es mendocino y ya abandonó el país con gran parte del dinero.
Los acusados y los hechos
A través del fiscal Fernando Alcaraz, la Justicia federal investiga el secuestro extorsivo de la hija de un empresario cervecero de Las Heras, ocurrido el martes 23 de febrero. En esta instrucción hay 6 detenidos: se trata de los policías Aníbal Luna, Marcelo Araya y Néstor Miranda, todos de Maipú. Contaban con el apoyo de una radio Tetra que “desapareció” de la comisaría donde trabajaban dos de ellos. Además, cayeron Pablo Gordo Bustos; su padre, el Viejo Lira, y otro sujeto que es señalado como “el nexo” entre policías y civiles.
Por su parte, la Justicia provincial investiga los golpes a los cajeros automáticos de Guaymallén, perpetrados en diciembre del año pasado y el sábado 20 de febrero. En el primer golpe lograron alzarse con casi 700 mil pesos. Se comprobó que el Gordo, de la banda de secuestradores, participó en los dos ataques a cajeros. Lo mismo con el último detenido, Darío Huevo Zuleta. Este cayó el jueves gracias a las vainas servidas que se levantaron del tiroteo que hubo en el golpe al cajero de La Barraca Mall.
Se comprobó que fueron disparadas por la misma arma que utilizaron en dos hechos que lo tenían como sospechoso ocurridos en enero: tirotear una casa de Las Heras y balear a su ex pareja en esa misma comuna.
