El agua bendita para la Selección Argentina.

La Selección argentina logró sellar su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026 tras derrotar a Cabo Verde, pero más allá del análisis estrictamente futbolístico y del “baño de realidad” que significó el planteo del rival, las redes sociales y los portales deportivos se inundaron con un detalle extra futbolístico que roza lo místico.

Dos de los pilares de la defensa de la Albiceleste, Cristian “Cuti” Romero y Lisandro Martínez, se convirtieron en el foco de atención luego de que salieran a la luz los particulares rituales de limpieza energética y protección que utilizaron antes y durante el encuentro.

La complicidad y la unión de la zaga central de la Scaloneta no solo se dirime dentro de la cancha con cierres providenciales, sino también en sus arraigadas creencias compartidas fuera del césped.

“Me la hice traer”: el misterio del Agua de Florida

La atención de los fanáticos se encendió al conocerse el uso de un producto muy específico en la intimidad de la concentración argentina: el Agua de Florida. Este líquido, que posee una base de alcohol y esencias florales y de especias, es históricamente utilizado en rituales de purificación, para ahuyentar las “malas vibras” y atraer la buena fortuna.

Fue el propio Lisandro Martínez quien reconoció la utilización de esta sustancia para armonizar los ambientes y sacarse de encima las densidades del día a día de la alta competencia. “Me la hice traer” confió uno de los protagonistas de la jornada respecto a cómo consiguió este preparado, sumándose a una tradición de misticismo que acompaña al plantel desde las épocas de Qatar.