La recuperación de la economía global tras la recesión provocada por la crisis financiera del 2008 y el 2009 es más fuerte de lo esperado, y el PBI mundial crecerá 4,25 por ciento este año, en gran parte por el empuje de los Estados Unidos, estimó el Fondo Monetario Internacional (FMI). No obstante, este año seguirá creciendo el desempleo, a causa del mercado laboral inusualmente débil, estimó el FMI al presentar los capítulos analíticos de su nuevo reporte sobre el Panorama Económico Mundial.
“Las economías que despegaron con fuerza –según el resumen del Fondo– probablemente continúen a la vanguardia”, en cambio “en otras, el crecimiento está frenado por un deterioro duradero de los sectores financieros y los balances de los hogares”. Según el FMI, “la actividad sigue dependiendo de las políticas macroeconómicas sumamente acomodaticias y está sujeta a riesgos a la baja, ya que las fragilidades fiscales pasaron a primer plano”.
En las tablas incluidas en el informe, difundido en el marco de la nueva reunión que el FMI y el Banco Mundial celebrarán este fin de semana en Washington, el Fondo estimó un crecimiento de 2,3 por ciento en las economías avanzadas para este año y de 2,4 por ciento para el año que viene. Estos números contrastan con la pobre alza de 0,5 por ciento del 2008, y la caída de 3,2 por ciento del 2009.
El crecimiento previsto para Estados Unidos en el 2010 es de 3,1 por ciento y de 2,6 por ciento en el 2011, pero siempre mejor respecto del traspié de -2,4 por ciento del año pasado. El FMI prevé que América latina y el Caribe crecerán 6,9 por ciento este año, mientras que Asia lo hará en un 7 por ciento.
