Varias mujeres en San Juan contaron su experiencia con un hombre que acosa a desempleadas en busca de trabajo. En los últimos días se conoció la noticia de que el sujeto le pidió a una joven, llamada Nadia Chaparro, durante una entrevista telefónica que era condición para el empleo “usar pollera cortita y llamativa porque al jefe le gustaba mirar mientras trabajaba y que a esa empresa de transporte iban muchos empresarios y choferes y que era necesario ser así de llamativa”.

Este sábado se conoció el testimonio de una mujer que acudió en persona a la entrevista de trabajo en una panadería en el Barrio Del Bono Green. Según pudo saber, luego, el número telefónico del cual la llamaron para acordar la cita era el mismo que había revelado la primera víctima. 

El sujeto le dijo que era abogado de profesión y que también era docente de la Universidad Católica de Cuyo. Al llegar al lugar, la joven relató que se encontró con una persona muy desagradable, según relató a Diario de Cuyo.

“Me dijo que para atender en la panadería tenía que usar calcita bien ajustada, para poder agacharme cómoda”. “Mirá el cuerpazo que tenés”; “Con ese cuerpo tendrías que ser mi secretaria en el estudio jurídico”; “Por la plata no hay problemas, te pago lo que quieras pero tenés que usar la calcita que te digo”, fueron algunas de las frases que recibió la joven mientras realizaba la entrevista de trabajo.

Pese a que la chica le dijo que no le “parecía el tema de la calza” la invitó a pasar a una oficina que quedaba en el fondo. “Me puse muy mal, me sentí acosada e intimidada. Le dije que estaba mi novio esperándome en la puerta y zafé, porque quizás me podía llegar a pasar algo”, indicó.

Frente a esta situación, la mujer decidió poner contra la espada y la pared a su acosador. Le pregunté si era abogado como me había dicho, le dije mi papá conoce a todos los abogados y comenzó a ponerse nervio. Luego le dije que si era profesor de la Católica podía llegar a conocer a mis amigas, pero inmediatamente me dijo que estaba de licencia y no estaba trabajando. Eso me sonó muy raro. Yo hago público esto que me pasó porque en mi caso no pasé a esa oficina, pero pueden haber chicas que han sufrido algo más que acoso, y debemos cuidarnos, sobre todo en este contexto donde muchas estamos buscando trabajo”, finalizó la joven. 

Otra víctima

Milena Maskieviechz tiene 21 años y tras conocer estos relatos también reconoció que había vivido una experiencia similar, luego de ser contactada por el mismo teléfono. 

“Me dijo que su nombre era Martín Pugliese y que el trabajo era para una empresa de transporte que funciona donde era Frutos de Cuyo”, comentó Milena.

El hombre en cuestión le indicó que las entrevistas solo las realizaban de manera telefónica y si quedaba seleccionada comenzaba directamente a trabajar con un sueldo de 1.500 pesos por día. “Me dijo que uno de los requisitos fundamentales era usar pollera cortita, pero no una pollera tubo, sino una mini, porque las polleras largas era para las viejas”.

El padre de Milena se comunicó con la supuesta empresa denominada Transportarte y le contestó un portero explicando que la compañía era nueva. Horas más tarde volvieron a comunicarse con la joven para continuar con la entrevista y le comentaron que su padre había llamado por teléfono, fue en ese momento donde comenzaron a insistir nuevamente con la indumentaria que debía utilizar para trabajar en la mencionada compañía.

“Me sentí muy incómoda cuando me decían que debía vestir sensual y con pollera cortita. Finalmente corté y decidí bloquear el número, pero también decidía hacerlo público para que ninguna chica que esté buscando trabajo pase por lo que pasé yo”, finalizó Milena.