Desde su puesta en funcionamiento el pasado 29 de agosto, 19 mujeres tuvieron un parto acuático en el hospital Ramón Carrillo de Las Heras. De acuerdo a lo informado por el director de Obstetricia de ese nosocomio, Gustavo Rinaudo, 50 mamás cumplieron con el protocolo pero muchas de ellas decidieron utilizar el agua como método analgésico y después parir en una camilla o silla tradicional.

El hospital Carrillo cuenta con la única sala de partos en el agua de la provincia. Este novedoso método que es furor en el mundo, fue utilizado desde hace 3 meses por más de 50 mamás.

Según indicó Rinaudo, de las 50 mujeres que cumplieron los requisitos, sólo 19 terminaron de dar a luz en la pileta de parto acuático. El resto utilizó el agua como método analgésico para sobrellevar el dolor de las contracciones.

“La mayoría de las mamás quiere probar. En el 90% de los casos se quedan hasta el final de la dilatación pero prefieren dar a luz en el sillón o camilla”, indicó el médico.

Rinaudo destacó que toda aquella mendocina -con o sin obra social- puede utilizar la sala de parto acuático ya delantó que están trabajando en un convenio con Osep para que las empleadas estatales puedan utilizar las instalaciones.

“Ya estamos aceptando obras sociales porque contamos con ambulancia propia. En caso de que tengan algún problema, deberán notificarlo porque es una orden del director”, resaltó el funcionario.

Por otro lado, Rinaudo adelantó que podrían abrir una nueva sala de parto acuático en caso de que aumente la demanda.

¿Qué es el parto acuático?

Es el parto realizado en una bañera especial, con la presencia de los especialistas y de un familiar de la madre. Con esta metodología, se apunta al trabajo natural; a evadir la aplicación de anestesia; a evitar la episiotomía, el corte en el periné para facilitar la salida del bebé.

¿En qué beneficia a la madre y al bebé?

Los partos bajo el agua gozan de la ventaja de conectar la forma natural y primitiva de traer un niño al mundo, aliviar el dolor de la madre y generar que el nacimiento sea menos traumático para el bebé, gracias a la temperatura del agua (37 grados) y la asistencia de los profesionales y un familiar.

En cuanto al lugar, los médicos del Carrillo destacaron que acondicionan el lugar para que la mamá se sienta a gusto. Esto sería: disminución la intensidad de la luz, música de fondo, asistencia personalizada y salas climatizadas.