La región de Campania, en Italia, decidió suspender toda clase de fiestas en lugares cerrados o al aire libre debido a los contagios por coronavirus. El gobernador Vincenzo de Luca anunció un toque de queda el fin de semana que se festeja Halloween, celebración a la que dirigió todo tipo de insultos. 

“El fin de semana de Halloween, esa inmensa idiotez, esa inmensa y estúpida costumbre estadounidense que hemos importado a nuestro país, habrá toque de queda. Halloween es un monumento a la imbecilidad”, señaló el dirigente de 71 años, que pertenece a las filas del Partido Democrático.

“Probablemente podremos decidir bloquear la movilidad después de la medianoche incluso antes de ese fin de semana. Hablaremos con el Ministerio del Interior, porque si decidimos sobre tal medida necesitamos controles y sanciones estrictos”, añadió De Luca.

El dirigente sostuvo que la única forma de frenar el tren de contagios es poniendo “un alto a la vida nocturna”. También adelantó que quien decida no usar barbijo será “considerado como autor de un delito”.

No es primera vez que el político usa su verborrea para amenazar a quienes incumplen las normas sanitarias. En marzo, en pleno confinamiento total en una Italia entonces absolutamente sacudida por el avance del coronavirus, dijo en un video que le habían informado que había estudiantes que estaban preparando su fiesta de graduación.

“Mandaremos a la policía, y la mandaremos con lanzallamas”, señaló en esa ocasión. Su estilo colorido parece ser del gusto de los electores. En septiembre, fue reelegido en su cargo con cerca del 70% de los votos.