Tras dos meses con las puertas cerradas, este martes los shoppings de Mendoza volvieron a funcionar. A tal fin, desde los centros comerciales implementaron una serie de medidas preventivas, entre ellas, el ingreso supervisado y con control de temperatura.

Estos locales volvieron a operar aunque con capacidad reducida. Atrás, quedaron las épocas en las que los pasillos se veían llenos de gente o una gran cantidad de clientes en las escaleras mecánicas, por ejemplo.

En una recorrida por los principales centros comerciales de la provincia se observó la instalación de elementos de higiene para los clientes, como sanitizadores de manos. 

En ese sentido, aquellos que deseaban sentarse en el patio de comidas o ingresar en algún local debían higienizarse con anterioridad.

Otra de las postales que ilustraron esta instancia de distanciamiento social en los shoppings, fueron la cartelería que indicaba el espacio que hay que guardar en las filas. 

En ese sentido, también se estableció de forma clara, cuántas personas pueden permanecer al mismo tiempo en los locales para evitar la aglomeración y la posibilidad de contagios.

Tanto los empleados, como los clientes respetaron el protocolo sanitario de barbijos y máscaras faciales para desalentar contagios de COVID-19.

Tras esta primera etapa, se espera que, el próximo paso, sea la apertura de los cines. 

Las postales de la jornada