“Vamos a tener que repensar todo el sistema de salud en la Argentina para hacer un uso más eficiente de los recursos”, dijo días atrás la vicepresidenta Cristina Kirchner  en su discurso en La Plata 

Desde el sector público y el privado coinciden en el diagnóstico que hizo Cristina al hablar del “primer desafío” que tiene la Argentina para 2021,

“¿Qué quiere decir reformular? Si es otorgar más recursos estamos todos de acuerdo, porque el sector está ahogado. Si es destruir lo que funciona bien, no”, dijo el presidente de una compañía prepaga.

Un sindicalista que tomó nota de los dichos de la exmandataria acotó: “Es cierto que hay que reformular el sistema. No sé de qué se trata la propuesta de Cristina, versiones hay muchas”.

Los ejes

Según se pudo reconstruir de fuentes oficiales, el Gobierno tiene en carpeta tres ejes.

  • El primero, el de la “integración de los sistemas”. “Hay que generar un nuevo esquema de financiamiento porque hay un gasto ineficiente en salud”, admitió un portavoz oficial.

Además, un gremialista que se sentó a la mesa de discusión con el Ministerio de Salud especificó: “Debería existir un costeo cruzado. Donde hay un resonador en el sistema privado que lo use también el sistema público, y viceversa, para reducir costos”.

  • El segundo eje se vincula a reducir el universo de obras sociales, que asciende a unas 290, aunque se estima que un 5% presta servicios a más del 50% de los afiliados. La convicción del Gobierno es que las obras sociales más grandes, por su escala, deberían absorber a las más pequeñas, que generan gastos administrativos ineficientes. Aunque en la cúpula de la CGT reconocen el problema, será difícil avanzar en esa idea sin tropezar con el rechazo de parte del concierto sindical.
  • Por último, el Gobierno cree que se deben introducir modificaciones impositivas para aliviar la carga al sector. El Ministerio de Salud espera a la reforma tributaria para colar el planteo. Además, los actores del sistema de salud conversaron sobre la necesidad de que el Tesoro se haga cargo de algunos costos que hoy corren por cuenta de las obras sociales y prepagas. Por ejemplo, la escolaridad y el transporte de personas con discapacidad.