En un hecho casi inédito en la historia judicial apareció un soborno “documentado”. La confesión forma parte de la declaración de un empresario arrepentido en la causa de los cuadernos de las coimas, que dijo ante el juez federal Claudio Bonadio que el financista vinculado a los Kirchner, Ernesto Clarens, le dio una factura por una coima de $ 4.530.000 que le pagó a cambio de que Vialidad Nacional le acelerara los pagos por obra pública.
En su declaración el empresario arrepentido, cuyo nombre permanece bajo anonimato, indicó que el millonario monto que pagó fue para cubrir “baches” de la empresa Gotti, de Lázaro Báez, empresa de la que Clarens se hizo cargo a partir de la muerte del expresidente Néstor Kirchner.
En su testimonio, el hombre de negocios dijo también que Cristina Kirchner había puesto reparos a esta maniobra pero que luego accedió, para cubrir el agujero contable de la compañía del empresario K.
Según publica el diario Clarín, el mediano empresario constructor contó que en 2009 Vialidad Nacional le retrasaba los pagos y su situación financiera era comprometida. Entonces, directores de ese organismo le empezaron a mostrar mails con la lista de los empresarios privilegiados a los que se le había ordenado pagar las deudas con prioridad y a nombrar, como una salida, “hablar con Ernesto” o “ir a la oficina de Pasaje Carabelas”. Hasta que otro empresario del rubro, ahora fallecido, le dijo: “Ernesto quiere hablar con vos”.
Así se encontró cara a cara con Clarens en las oficinas de Pasaje Carabelas 24, en el mismo edificio donde tenía sus oficinas Austral. Y luego, se encontró en oficinas estrenadas en Manuel Sáenz 323, Puerto Madero.
-Mirá, desde que se murió “El Furia” (por Néstor Kirchner, fallecido en el 2010), mi hice cargo de la administración de Gotti y necesito 4.530.000 pesos en blanco por un problema contable.
Siempre según contaron fuentes judiciales que conocen esta otra confesión, Clarens le afirmó que “al principio Cristina se oponía pero luego accedió” a tapar el agujero contable de Gotti con esa maniobra.
En la factura se consignó que el pago era por “un movimiento de tierras” que Gotti tendría que haber hecho en una obra de la compañía del empresario arrepentido, pero que nunca se hizo. El hombre de negocios declaró además que se negó a pagar otros sobornos y que a partir de ese momento empezó a perder las licitaciones que tenía con Vialidad.
Clarens se acogió al régimen del arrepentido y el juez federal Claudio Bonadio demora, desde la semana pasada, la homologación del acuerdo que alcanzó con el fiscal Carlos Stornelli. Si lo rechaza, podría ir preso.
