Tanto he chupao en la vida/ que si tienen que operarme/ vua a precisar un enólogo/ pa’analizarme la sangre./ Todo lo que entre en mi cuerpo/ debiera ser mendocino/ si me ponen una enema,/ yo quiero que sea de vino”. Ya Pasteur decía que un vaso de vino es algo muy noble para la salud, y muchos estudios de los últimos tiempos han rescatado las bondades del vino, ligadas con el bienestar de las personas.

               Pues bien, se le ha descubierto otra virtud. Nuevos estudios realizados en Estados Unidos de la USA que nos usa confirman que uno de los componentes del vino, el resveratrol, tiene la capacidad de reducir el riesgo de enfermedades degenerativas del envejecimiento. Es la panacea, loco, como si hubiéramos encontrado un pedacito de la piedra filosofal. El vino, especialmente el tinto, podría ser mucho más potente de lo que se pensaba para extender la expectativa de vida, y podría dar lugar al creciente campo de las drogas para la longevidad. No solamente no nos hace mal y nos enllena de fiesta, sino que, además, estira la vida. ¿Qué tal? Sirvase otra copa, otra copa de vino, ya se la tomó, ya se la tomó, ahora se lo ve menos jovino.

              Vaya en contra de aquellos detractores que andaban diciendo que los que nos convenía era levantar todas las viñas y plantar soja en nuestra provincia. ¡Minga!, dijo De Ángeli. El vino es la cumbre de las bebidas de la humanidad, lo ha sido durante toda su historia y lo sigue siendo. Así que, al tomar una copa de un buen malbec de nuestra provincia, usted no solamente está promoviendo algún aro o algún cogollo, sino que está haciendo rejuvenecer a su células de una manera impensada.

                   Ahora que digo impensada, yo tengo algunos amigos que, de ser así la cosa, ya serían bebés de pecho. Pero, bueno, no vamos a ponernos en contra de la ciencia, el vino ayuda a una vida mejor. Ahora, cuando el vago vuelva a su casa a las seis de la matina tratando de desenredarse los pasos y su mujer le pregunte: “¿De dónde venís a esta ahora, desgraciado?”, el vago bien puede contestarle: “Estuve haciendo un tratamiento rejuvenecedor. Mi amor. Ahora te muestro los resultados”.