Las imágenes inéditas que dejó la pandemia de coronavirus en Roma, con una Piazza Navona o una Fontana de Trevi desiertas, poco a poco van quedando en el pasado y la ciudad eterna empieza a recibir a los primeros turistas extranjeros, aunque pasará tiempo hasta que se vuelva a la anterior normalidad.
En la torre de Babel que era antes la fila del Coliseo, donde cientos de turistas hablaban en chino, japonés o inglés, ahora hay tan solo un puñado de personas y el italiano es el idioma predominante, apenas disputado por algunas frases en alemán o francés.
Italia adelantó al 3 de junio la apertura de las fronteras con los países de la Unión Europea para intentar salvar una fatídica temporada turística, pero sigue muy lejos de recuperar el número de visitantes que llegaban al país antes de la pandemia.

Según datos de la Agencia Nacional para el Turismo (ENIT), los vuelos reservados para viajar a Italia este verano han caído casi un 90 % respecto al año pasado, un desplome que pone en jaque los hoteles y comercios turísticos del centro de Roma, muchos de ellos con la persiana bajada.
“Todo el mundo está encantado de ver la ciudad vacía, la hace aún más atractiva para los turistas, se pueden visitar sitios que antes era imposible”, cuenta a Efe Martin, que ha venido con su pareja desde Alemania en coche y ahora disfruta de unos Foros imperiales desiertos.
Precisamente, los “flujos de países próximos” y los viajes en coche o tren desde lugares como Alemania, son una de las esperanzas del sector turístico para salvar esta temporada, según explica a Efe el presidente de ENIT, Giorgio Palmucci.
Thais, brasileña pero residente en Reino Unido, aprovechó la actual situación para volar a Roma. Lleva en la ciudad una semana y todavía sigue impresionada por cómo ha encontrado la ciudad.
“He estado en el Vaticano, en Trastevere y he visto que todo está mucho más vacío. Además, a mi alrededor solo escucho italiano”, cuenta mientras aguarda para entrar al Coliseo, en una insólita cola en la que solo hay cuatro personas delante de ella.
LOS DOS MONUMENTOS MAS VISITADOS, AHORA CASI VACÍOS
El turismo desde países cercanos como Francia o Países Bajos es el único que muestra una muy leve recuperación, frente al frenazo de los vuelos procedentes de China, que en el periodo entre el 1 de junio y el 19 de julio ha visto caer un 99 % los vuelos reservados a Italia.
Por ello, es muy difícil encontrar turistas españoles en la Fontana de Trevi o en la escalinata de Plaza de España, algo impensable hace apenas seis meses.

Ahora, dos de los monumentos más visitados de Roma aparecen casi vacíos, con apenas 20 personas frente a la icónica fuente, a la que se han acercado muchos italianos para disfrutarla como no se podía desde hacía décadas.
Orsola, que viene de Nápoles, confiesa que está impresionada por el silencio del centro de Roma y por la cantidad de locales cerrados: “nunca lo había visto así, pero me da pena también por toda la gente que vive del turismo”.
