Fabián González Tello.

En la jerga tumbera, el “pluma” o “cartón” es el jefe de un pabellón. Esa jerarquía le brinda beneficios a un interno, pero, a la vez, le suma responsabilidades, ya que la vida en ese sector carcelario gira alrededor de sus decisiones.

Esa es la situación de Néstor Fabián González Tello (32), quien se encuentra alojado en la cárcel de Almafuerte, en Cacheuta, donde cumple una condena de siete años y medio por una serie de asaltos a mano armada.

Pese a su posición de privilegio dentro del penal, desde el comienzo de la pandemia empezó a insistir en estar preso en su casa. Aduciendo que pertenece a los grupos de riesgo frente al coronavirus por padecer asma, ya pidió la prisión domiciliaria en tres oportunidades.

En dos ocasiones se la negaron y en el medio presentó un habeas corpus, a través del cual criticó las condiciones de hacinamiento en las que tiene que cumplir su castigo carcelario. El jueves, nuevamente, solicitó el beneficio, y el juez Gabriel Bragagnolo, del Juzgado Penal Colegiado Nº2, deberá definir en los próximos días.

Más allá de su persistencia, su panorama es complicado. Esto debido a que aún le quedan varios años de pena por cumplir –lo condenaron a fines del 2018– y que, en ocasiones anteriores, los magistrados que le denegaron su pedido no hallaron motivos para otorgarle la domiciliaria.

Incluso, en medio de la crisis sanitaria por el COVID-19, no se tuvo en consideración su enfermedad debido a que se trata de un cuadro que puede tratarse dentro de la cárcel. “El asma tiene que ser muy grave para salir por el coronavirus”, confió una fuente judicial.

Por su parte, puertas afuera del penal hay expectativa por una posible salida de González Tello porque varios integrantes de su familia pertenecen al mundo delictivo –dos de ellos fueron detenidos en el último tiempo– y su presencia podría sumarle peso en las calles, indicaron detectives consultados.

Líder dentro y fuera

En marzo del 2018, González Tello fue detenido junto con otros seis sujetos, a quienes acusaron de perpetrar, al menos, cinco golpes en diferentes empresas.

Los detectives nombraron a la gavilla como Los Elegantes, debido a que se dedicaban a realizar atracos en firmas importantes, tales como galpones de insumos bodegueros o constructoras.

Incluso, en uno de los hechos se alzaron con un millón de pesos. Cuando fueron detenidos, se les hallaron $200.000, más de 30 celulares, un auto robado, joyas de oro, armas de fuego y algunos dólares.

En octubre de ese año, González Tello junto con otros de los sospechosos fueron a juicio y el juez Jorge Luis Del Pópolo, del Tribunal Penal Colegiado Nº2, lo condenó a siete años y medio de prisión.

Nexo narco

En poco menos de dos meses que lleva el 2021, dos familiares de González Tello fueron noticia producto de diferentes procedimientos en los que fueron detenidos.

El primero fue Ariel Tello (32), un primo del líder carcelario que trabajaba para la Municipalidad de Godoy Cruz y fue capturado durante un operativo antidrogas que realizó la Policía Federal Argentina (PFA).

Los sabuesos hallaron en la vivienda de Tello 3 kilos de marihuana prensada, dos plantas de cannabis y varios elementos que daban cuenta de que en el lugar había una actividad de venta del estupefaciente.

De acuerdo con la investigación, el sospechoso se dedicaba a la venta de marihuana “al por mayor”, ya que comercializaba sólo a partir de los 10 gramos de esa sustancia. También, se estableció que utilizaba soldaditos para llevar a cabo de la actividad ilegal.

En tanto, hace una casi semana, el hermano de González Tello fue detenido en Las Heras tras una intensa persecución policial.

Fue cerca de la 1.30 del miércoles 10, cuando efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje Las Heras (UEP) divisaron a un Fiat Cubo blanco, con tres ocupantes en actitud sospechosa, en calle México, de El Resguardo.

Los policías intentaron identificarlos, pero los sujetos se dieron a la fuga. Tras ser perseguidos por varias cuadras y efectuar disparos contra la movilidad, chocaron con un montículo de tierra y fueron rodeados por los uniformados.

De ese modo, terminaron aprehendidos el hermano de González Tello, identificado como Alan Joel Argüello Tello (19), y dos mujeres.

Al personal actuante le llamó la atención que Argüello Tello y una de las féminas llevaban puestos chalecos antibalas. Además, les secuestraron una pistola 9mm y un pistolón calibre 14mm.

Debido a las características del hecho y la zona donde ocurrió, los policías no descartaban que los sospechosos estuvieran allí por algún motivo vinculado a un tema de drogas o para perpetrar un delito contra la propiedad, indicaron fuentes consultadas.