Kumiko Kosaka. Foto archivo: El Sol.

En el marco de la audiencia celebrada este miércoles ante el Tribunal Penal Colegiado N°2 por los abusos sexuales del caso Próvolo II, el Ministerio Público Fiscal -a cargo de Alejandro Iturbide- y la querella -integrada por Sergio Salinas y Lucas Lecour- acordaron el pedido de 22 años de prisión y detención inmediata para la monja Kumiko Kusako.

La defensa expuso a través de Carlos Varela Álvarez y Enoc Ortíz, y resta que se conozca la resolución del juez penal Gabriel Bragagnolo tras el cuarto el intermedio. La audiencia es a puertas cerradas por tratarse de un delito de instancia privadas entre las partes.

Un mes atrás, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza había condenado a Kumiko Kosaka por delitos sexuales contra alumnos sordos del Instituto Próvolo de Luján de Cuyo, en un fallo que revirtió la absolución que la había beneficiado en octubre de 2023.

La religiosa japonesa fue condenada como partícipe en dos hechos vinculados a abusos cometidos por el cura Horacio Corbacho -condenado en 2019 a 45 años de cárcel- y como autora de tres hechos calificados como abuso sexual simple por tocamientos contra exalumnos y exalumnas del instituto. A su vez, fue absuelta por un hecho de abuso sexual simple y por uno de encubrimiento.

La Corte derivó el caso a un tribunal de grado para que fijara la pena, lo cual comenzó en las audiencias de este miércoles.

En los fundamentos, que se extienden por casi 300 páginas, en aquel entonces la Corte consideró que el tribunal que absolvió a Kosaka en 2023 había valorado la prueba “de modo fragmentado” y no de manera integral, lo que derivó en una sentencia que no correspondía. Varios de los episodios por los que se la condenó están directamente ligados a abusos con condenas firmes contra Corbacho, confirmadas tanto por la propia Corte mendocina como por la Corte Suprema de la Nación.

El mismo fallo confirmó la absolución de las otras ocho mujeres que habían sido juzgadas junto a Kosaka, entre ellas la monja Asunción Martínez, la exrepresentante legal del Próvolo Graciela Pascual, una exdirectora y la excocinera del instituto. La Corte entendió que no estaba acreditado que hubieran omitido denunciar los hechos.

El caso Próvolo salió a la luz en noviembre de 2016 y derivó en una de las causas de abuso sexual más graves de la historia de la Iglesia en Argentina. En el primer megajuicio, en 2019, fueron condenados los sacerdotes Corbacho (45 años) y Nicola Corradi (42 años), el exjardinero Armando Gómez (18 años) y el exmonaguillo Jorge Bordón (10 años, en 2018). Corradi falleció en 2021.