La investigación para esclarecer el crimen durante un asalto del ex futbolista Diego Mosca (42) se resolvió en tiempo récord gracias a las tareas realizadas por Policía Científica en la escena, en primer lugar; la División Delitos Tecnológicos, el Laboratorio de Huellas Genéticas y el trabajo en conjunto de policías del área de Homicidios y la fiscal de instrucción Andrea Lazo.

Básicamente, se hallaron rastros genéticos del sospechoso en un barbijo y una gorra que levantaron en el teatro del hecho, lo identificaron en una serie de imágenes captadas por cámaras de seguridad de la zona y los efectivos de calle desarrollaron la captura tras detectar uno de los diez domicilios en los que pasó los últimos años.

Todo este trabajo sirvió para que Lazo, este jueves por la mañana, imputara a Roberto Francisco Cataldo Ortiz, el presunto matador, quien utilizó un arma calibre 9 milímetros, por el delito de homicidio criminis causa.

Esa dura calificación significa que el “Cata”, como lo conocen sus allegados y también los pesquisas, acribilló al ex deportista en la esquina de Rioja casi Brasil de Ciudad para lograr la impunidad del intento de asalto perpetrado el domingo, cinco minutos antes de las 22.

La pistola no fue hallada durante el allanamiento que permitió la captura del “Cata” Cataldo Ortiz en una vivienda que usurpaba con su pareja y sus hijos en calle Guillermo Molina, de Dorrego, Guaymallén.

Hasta ese domicilio, ubicado a unas pocas cuadras de donde se cometió el asesinato, se dirigieron los detectives de Homicidios cuando, el miércoles por la mañana, dispusieron librar la orden de allanamiento.

Reducido el “Cata”, comenzó al trabajo para mantenerlo tras las rejas. Se sumaron nuevas declaraciones y lo imputaron. Se negó a declarar y ordenaron que pasara a la cárcel.

No es la primera vez que este sujeto, nacido el 25 de mayo de 1976, es detenido por un hecho de inseguridad o de sangre.

El “Cata” Cataldo viene cayendo en las redes policiales desde el 2000. En su prontuario figuran causas por comercialización de estupefacientes, agresiones, tentativa de hurto, lesiones dolosas y coacciones, amenazas, robo agravado por el uso de arma de fuego y hasta fue investigado por el crimen de un barrabrava de Guaymallén a fines del 2012.

Uno de los casos recordados del “Cata” fue cometido a principios del 2010, cuando asaltó, con un cómplice, a una pareja que había retirado dinero en efectivo. Fue acusado de motochorro y terminó condenado a fines de ese año, tal como publicó El Sol.

Ver también: Dos motochorros condenados por una salidera bancaria

La salidera bancaria que protagonizó ocurrió el 12 de marzo de ese año luego de que una pareja cobrara 3.900 pesos del banco Regional de Cuyo -hoy Supervielle- de Rodeo de la Cruz.

Un par de asaltantes que se movilizaban en una moto y tenían el dato del cobro del dinero –creen que la información fue brindada por un cajero de la entidad bancaria, se ventiló en el debate oral– comenzó a seguir a las víctimas y las interceptó a las 10 en Acceso Este y Costanera.

Uno de los malvivientes sacó un arma y apuntó al matrimonio. El hombre y la mujer nada pudieron hacer y entregaron el dinero que habían escondido en una cartera.

Los motochorros, con el “Cata” conduciendo, se dieron a la fuga a toda velocidad, pero el plan lejos estuvo de ser perfecto: terminaron chocando contra un auto y corrieron para intentar escabullirse de un par de efectivos que ya habían recibido la novedad del atraco.

Antes de ser capturado, uno de los motochorros tiró un arma calibre 22 al techo de una casa. Terminó apresado. El otro subió a un micro pero también fue reducido.

El martes 14 de diciembre de ese año, Cataldo fue hallado culpable en la Segunda Cámara del Crimen y recibió tres años y cuatro meses de encierro.

La pena se terminaba de cumplir el 17 de julio del 2013. Sin embargo, meses antes logró salir de la cárcel por buen comportamiento y, en noviembre del 2012, mientras se encontraba en libertad condicional, lo detuvieron por ser uno de los presuntos asesinos de Héctor Antonio Garrafo, conocido con el alias de Gordo e integrante de la barra brava del Club Atlético Argentino.

La víctima, un ex convicto, tenía antecedentes por drogas y robos. Este hombre de 38 años fue ejecutado a balazos mientras circulaba en moto con su mujer y su pequeña hija de 7 años.

El Sol informó que el lunes 12 de noviembre del año citado, Garrafo iba al mando de una moto por calle Rivadavia de San José cuando dos sujetos, que también se movilizaban en moto, se pusieron a la par y le dispararon.

El proyectil dio en el rostro de la víctima. La mujer del “Gordo” y su hija salvaron su vida de milagro.

Con el paso de las horas, los investigadores identificaron a Roberto “Cata” Cataldo como uno de los autores. También a un menor de 17 años.

El primero en caer fue el “Cata”. Fue a rueda de personas y lo reconocieron. Sin embargo, un mes después terminó sobreseído por falta de pruebas.

Pasaron los años y Cataldo volvió a ser detenido por hechos de inseguridad y también amenazas y lesiones.

De acuerdo con los registros policiales, en el 2015 salió de la cárcel.

Ahora, con la nueva imputación por el asesinato en un asalto de Mosca, podría ser condenado a la pena máxima, prisión perpetua.

Inseguridad fatal

El ex futbolista se encontraba en una parada de colectivos cuando fue abordado por un malviviente armado.

Ver también: Crimen del ex futbolista: no descartan la hipótesis de asalto

Hubo un forcejeo y Mosca recibió dos tiros. En la escena quedaron dos barbijos y una gorra. Las cámaras de seguridad captaron el hecho y se ordenó la captura del sospechoso.