“El presidente Alberto Fernández mantuvo hoy una conversación telefónica con el mandatario electo de Estados Unidos, Joe Biden, en la que abordaron el posicionamiento de los representantes norteamericanos en el FMI ante la renegociación de la deuda argentina y la voluntad de tener una “sólida” relación bilateral y con América Latina”. Así comienza un cable de la agencia de noticias oficial Télam que detalló algunos puntos de la comunicación entre ambos mandatarios, el 30 de noviembre de 2020.
Este domingo una investigación periodística reveló que ese llamado entre los jefes de Estado se consiguió por la gestión de una de las principales firmas de lobby de Washington, Arnold & Porter, contratada para “mejorar y profundizar” las relaciones con el gobierno de Estados Unidos.
Por su trabajo para el gobierno argentino, Arnold & Porter cobra una tarifa mensual de 125.000 dólares, y recibe otros 36.000 dólares que destina a una agencia de comunicación estratégica, Glover Park Group, señala el artículo del diario La Nación.
El contrato y esos pagos quedaron registrados en presentaciones al Departamento de Justicia, un requisito que debe cumplir la industria del lobby en Estados Unidos.
Arnold & Porter realizó, desde mediados del año pasado hasta fines de enero, tres gestiones en nombre de la Argentina:
- En junio y julio del año anterior, para cursar invitaciones por correo electrónico al Comité de Relaciones Exteriores del Senado y la Cámara de Representantes, y solicitar la participación de dos senadores, Jim Risch y Bob Menendez, en un video conmemorativo del 26º atentado contra la AMIA.
- A principios de julio de 2020 y en medio de las negociaciones por la deuda, con el objetivo de establecer una llamada entre el embajador argentino, Jorge Argüello, y un funcionario de la Reserva Federal de Nueva York, que no aparece identificado.
- En noviembre con el equipo de transición de Joe Biden, por entonces presidente electo, para montar la llamada telefónica con Fernández, que ocurrió el 30 de noviembre. Esa llamada también había sido gestionada por la embajada argentina.
Uno de los documentos indica que entre el 8 y el 29 de noviembre hubo cuatro contactos de Arnold & Porter, todos por correo electrónico, con un miembro del equipo de transición de Biden. El motivo de los cuatro contactos fue el mismo, según consta en una presentación: “Solicitud para establecer una llamada entre el Presidente Electo Biden y el Presidente Argentino Alberto Fernández”.
Al frente de esa gestión estuvo una de las principales figuras de Arnold & Porter, Tom Shannon, embajador retirado de Estados Unidos.
Shannon se comunicó en ese momento con Amanda Sloat, quien ahora trabaja en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, pero el equipo de transición respondió que ya estaba en contacto con la embajada, según indicó el sitio Politico y ratifican en el gobierno argentino.
El contrato con Arnold & Porter, por casi dos millones de dólares y una duración de un año, fue firmado Juan Usandivaras, presidente de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, que depende de la Cancillería.
