El presidente Alberto Fernández dijo este viernes que en breve enviará al Congreso un proyecto de ley para reformar el Poder Judicial y volvió a cuestionar las “jubilaciones de privilegio” que cobran los jueces.

“Estamos trabajando en el tema, que es un tema que nos preocupa y que busca que esto (la Justicia) funcione mejor”, dijo Fernández en declaraciones radiales.

El mandatario, que el próximo domingo dejará formalmente inaugurado un nuevo período de sesiones ordinarias en el Congreso, sostuvo que “la Justicia argentina necesita una revisión” porque llegó a un punto “donde las cosas no están funcionando bien” y en el que ese poder “se aleja en términos económicos del resto de la Argentina”, hundida en recesión desde hace casi dos años.

Fernández afirmó que, mientras en los Tribunales se trabaja en “condiciones infrahumanas”, con infraestructuras “sobrepasadas”, la Corte Suprema mantiene fondos por 40.000 millones de pesos en una plazo fijo bancario. “¿Cómo pueden decirme que ese es un buen sistema de administración?”, cuestionó el jefe de Estado en declaraciones a Radio 10, de Buenos Aires.

Además sostuvo que hay quienes viven en la “Belle Époque, tirando manteca al techo, cuando el resto del país está pasándola mal”.

“La verdad es que la Justicia no puede seguir administrándose así”, aseveró.

La iniciativa para introducir cambios en la Justicia sería remitida al Congreso la semana próxima. Fernández adelantó que “es un proyecto que trata de poner orden en el funcionamiento de la Justicia”.

Jubilaciones de privilegio

Por otra parte, Fernández defendió el proyecto de ley impulsado por el Ejecutivo para introducir cambios en el régimen especial de jubilaciones para jueces y fiscales, cuyos ingresos por retiro son muy superiores a los del régimen general de jubilación en Argentina.

La iniciativa, aprobada en medio de una polémica este jueves en la Cámara de Diputados y que ahora deberá ser debatida por el Senado, “es un avance en favor de la igualdad”, según el mandatario.

Fernández alegó que las jubilaciones elevadas de los magistrados implican un coste fiscal “altísimo” y que “no hay forma de pagarlo”.

El mandatario aseguró que no es cierto que impulsa esta ley para “vaciar la Justicia e inducir a 150 jueces a jubilarse”, tal como han advertido desde la oposición y parte del Poder Judicial.

“Ojalá que haya jueces dignos que sigan trabajando, entendiendo que tienen que hacer un aporte distinto a la Argentina. No tengo ningún interés en que alguien se jubile y se vaya”, advirtió.