Estrés, insomnio, fatiga, dolores por malas posturas son parte de las muchas consecuencias que comienzan a tener algunas de las personas que han hecho del home office, su modo de trabajar desde casa durante la pandemia que vive el mundo.

De hecho, la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha señalado en un informe recientemente publicado que si bien el teletrabajo ofrece a primera vista muchas ventajas, como ganar tiempo y dinero en transportes o una vida familiar más equilibrada en grandes dosis, puede dañar la salud.

En este sentido, el material distingue entre las personas que trabajan desde casa, que parecen gozar de un mayor equilibrio entre la vida laboral y familiar, y los trabajadores “muy móviles”, que emplean nuevos medios de comunicación y están más expuestos a las consecuencias negativas en su salud y bienestar.

Entre las ventajas del ‘home office’, los empleados señalan una reducción en el tiempo para desplazarse, una mayor autonomía y un mayor equilibrio entre la vida profesional y la privada.

Sin embargo, no todo es tan positivo y el trabajar de forma remota desde casa puede jugar en contra a la salud.

El informe de la ONUU argumenta que el home office puede llevar a “una tendencia en inducir una prolongación de la jornada laboral, a crear una superposición entre el trabajo remunerado y la vida privada y a que esto conlleve una intensificación del trabajo”.

“El 41% de los empleados muy móviles dan muestra de niveles altos de estrés, comparados con el 25% de quienes trabajan en la oficina a tiempo completo”, indica el estudio. Además, el 42% de las personas que trabajan en su domicilio a tiempo completo y el 42% de los trabajadores muy móviles declaran que se despiertan varias veces por la noche, mientras que esto solo le ocurre al 29% de los empleados que laboran en la oficina.

En este sentido, Jon Messenger, coautor del informe, subraya las ventajas del teletrabajo a tiempo parcial, que permite mantener el contacto con otros colegas.

“El equilibrio ideal parece ser de 2 a 3 días de trabajo en casa”, dijo en una rueda de prensa en Ginebra. “Quizá las empresas deberían recurrir al teletrabajo más a menudo, pues tiene efectos positivos, no solo para los empleados sino también para el empleador”, destacó.

El informe defiende, además, el “derecho a la desconexión”, citando el ejemplo de Francia y Alemania. Algunas empresas ya imponen que se apaguen los servidores informáticos fuera de las horas de trabajo para impedir el envío de correos durante el tiempo de descanso y las vacaciones.

Efectos adversos

Aunque muchos piensen que estar en casa es sinónimo de comodidad y tranquilidad, en realidad el teletrabajo puede producir exceso de tareas. Además, tiene consecuencias o señales que indican que hay un desequilibrio, tales como:

Sentimientos de agotamiento físico y mental

Manifestar constante irritabilidad

Dolores de cabeza frecuentes

Problemas para dormir

Falta de motivación

Baja productividad

Además, la sobrecarga de responsabilidades puede ocasionar burnout, o ‘Síndrome del Quemado’, que se vuelve crónico.

Ete se manifiesta luego de planificar de manera consecutiva por varios días largas sesiones de videollamadas. Además, por asumir más responsabilidades de las que usualmente se tiene. Entonces, el tiempo de descanso se reduce.

Asimismo, el estrés se incrementa por la poca confianza por parte de los jefes. Algunos reciben una constante vigilancia y hasta por llamadas a altas horas de la noche. Paralelament, personas que carecen de competencias organizativas son más propensas a padecerlo. 

Aprender a “desconetar”

Poder permitirse desconectar del trabajo en casa -sobre todo en estos momentos en los cuales los niveles de ansiedad han aumentado entre las personas- es saludable y recomendable para no caer en un exceso de trabajo que es perjudicial para la salud. En este sentido, es posible seguir algunos consejos que pueden ayudar a conseguir una relajación en casa:

·Dejar de lado el celular. Es difícil, pero intentar deshabilitar las notificaciones del correo electrónico, calendario, etc. Esto es muy saludable.

·Hacer una lista, pero no solo de pendientes. En lugar de hacer una lista de las cosas que se necesitan hacer, realizar una de las cosas que hacen feliz o de las razones por las que se está agradecido.

·Disfrutar un poco de tiempo a solas. Pasar tiempo concentrándose en una misma es bueno para la estado de ánimo y la productividad. Ya sea que se trate de una caminata a solas o de un largo baño antes de que comience el día. Es importante darse un tiempo todos los días.

·Darse recompensas relajantes después de completar las tareas. Por cada tarea terminada, darse 10 minutos en “estado zen”.

Ya sea que se los pase leyendo un buen libro en una silla cómoda, tomando una taza de café  o practicando yoga. Lo importante es hacer que estas recompensas sean actividades relajantes y que permitan lograr la desconexión.