El proceso de “corrimiento de precios” en Argentina habría entrado en una fase de aceleración y retroalimentación, aseguraron economistas consultados por DYN. Un estudio difundido ayer por la consultora Buenos Aires City –dirigida por la ex directora del Índice de Precios de Consumo del INDEC, Graciela Bevacqua, y el economista Nicolás Salvatore– asegura que el ritmo actual de aumento de precios es de 35 por ciento anual.

El estudio privado toma como base estimaciones propias de la inflación de 2,3 por ciento en enero y de 2,9 en febrero, con un acumulado para el primer bimestre de 5,3 por ciento. Mientras la oposición plantea la reapertura del Presupuesto 2010, la ley aprobada por el Congreso de forma rápida en noviembre del año pasado estimaba 6,1 por ciento para todo el año.

El director de la consultora Econométrica, Mario Brodersohn, aseguró: “Nuestras estimaciones están en 25 por ciento” para los diez meses que restan de este año. El economista afín al radicalismo estimó que ese nivel de corrimiento de precios “se va a mantener porque vienen los aumentos de salarios, y se va a hacer más evidente con algunos incrementos de tarifas que el Gobierno está autorizando”. Brodersohn recordó que la inflación del 2006 alcanzó 10 por ciento y que en el 2008 llegó a 23 por ciento.

“La novedad que tenemos ahora es que si antes teníamos dudas, ahora estamos más seguros de que la inflación está más cerca de 25 que de 20 por ciento”, indicó. El economista y diputado de Proyecto Sur Claudio Lozano coincidió, por su lado, con Buenos Aires City en que “la inflación anualizada está por arriba de 30 por ciento”.

Lozano calificó al proceso de “inercia inflacionaria” y dijo que de mantenerse “va a apagar las señales de recuperación en el segundo semestre”. “En ese marco, no se plantea una estrategia porque el Gobierno juega a que el ajuste lo haga la inflación”, indicó el legislador. Lozano señaló que tal circunstancia “es jugar con fuego en un país donde hay 13 millones de pobres”. Por su parte, el economista Eduardo Curia coincidió con Lozano en que el Gobierno “juega con fuego, si pretende cerrar las cuentas mediante el impuesto inflacionario”.

“Es una lástima, porque no veo intentos de encuadre y veo también que hay un cierto encanto con el impuesto inflacionario. Es bastante preocupante y tengo temor a la intensificación”, señaló el profesional vinculado al peronismo. El estudio de Buenos Aires City dice que la inflación de febrero “no es un reacomodamiento de precios” como indicó el ministro de Economía, Amado Boudou, “ni una tensión en algunos mercados” como señaló la titular del BCRA, Mercedes Marcó del Pont.

La consultora dirigida por Bevacqua indica que, a pesar de que todavía “las señales de recuperación económica son tenues, la inflación se aceleró velozmente”.