Dalmiro Garay fue elegido este viernes como nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia en reemplazo de Jorge Nanclares, en medio de otra tensa jornada que volvió a reflejar la grieta política que atraviesa al máximo tribunal

En la reunión desarrollada en el cuarto piso de Tribunales sobresalió la ausencia del ala filoperonista de la Corte, integrada por Mario Adaro, Omar Palermo y Julio Gómez, quienes no participaron por considerar que aún está en discusión el nombramiento de María Teresa Day. Por eso advirtieron que en caso de votar, la hubieran reconocido como jueza cuando aún se debe resolver su caso. 

Por eso la elección de la presidencia se realizó con la participación de los jueces cercanos al Ejecutivo provincial: Garay, José Valerio, Pedro Llorente y Day. La disputa por la presidencia estaba limitada a los dos primeros, y se terminó imponiendo el exministro de Gobierno de la gestión de Alfredro Cornejo, que deberá completar el mandato al frente del Tribunal que dejó inconcluso Nanclares.

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La llegada de Day a la Corte provocó un fuerte cortocircuito interno. En este sentido a partir de una propuesta de Adaro, avalada por Palermo, se determinó la convocatoria a una audiencia pública para el jueves 30 de julio y la resolución en plenario para determinar si la excoordinadora del Ministerio Público reúne los requisitos para el cargo, más allá de que ya esté ocupando ese lugar.