Una joven cordobesa de 21 años se encuentra internada, aunque fuera de peligro, luego de que personal médico debiera extirparle el útero tras haberse realizado un aborto clandestino.

La mujer, permanece internada en terapia intensiva y bajo tratamiento con antibióticos en un instituto médico público de la ciudad de Córdoba, al que fue derivada desde la Maternidad provincial con el diagnóstico de aborto séptico. Hasta este lugar llegó el pasado sábado donde fue sometida a una histerectomía.

Según publica el diario La Voz, una autoridad del hospital donde se encuentra internada declaró: “Está en la terapia intensiva con cobertura antibiótica, su cuadro es estable, pero con riesgos potenciales, por eso está bajo estricta asistencia médica”.

Desde el diario cordobés destacan además que, pese a que la directora de la Maternidad, Viviana González, no confirmó que se hubiera tratado de un aborto inducido, profesionales que trabajan en ese instituto médico afirmaron que se trató de un aborto provocado en condiciones inseguras

Por su parte, desde la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir publicaron un comunicado donde sostienen que la joven ingresó a la Maternidad este último sábado alrededor de las 23 “con un aborto en curso, con perforación de útero probablemente por el uso de una sonda”.

Si bien afirman que la joven permanece fuera de peligro, esa vida no es “un hecho biológico, sino una configuración de emociones, proyectos, propósitos, relaciones y amores”. “Esta vida quedó afectada fuertemente (…). La clandestinidad mata o nos deja con secuelas graves y de por vida”, afirmaron los médicos nucleados en la red.