Los vuelos y aeropuertos nacionales enfrentarán este viernes una situación inédita: entre las 5 y las 12, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) realizará un “apagón informativo” y dejará de suministrar datos clave para la operación aeronáutica.
La medida fue impulsada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en rechazo a 140 despidos dentro del organismo encargo de observar e investigar la meteorología. Se trata de la primera vez, en más de 150 años, que se interrumpe este servicio esencial, lo que generó preocupación en el sector aeronáutico.

Sin los reportes meteorológicos actualizados, las aerolíneas no podrán autorizar despegues, ya que los protocolos internacionales exigen esa información para garantizar la seguridad operacional. Por este motivo, se verán afectados los vuelos comerciales de pasajeros y carga programados en ese horario.
En cambio, podrán operar los vuelos que ya estén en el aire o que solo atraviesen el espacio aéreo argentino. También quedarán exceptuados los servicios sanitarios, humanitarios y oficiales.
La medida no solo impactará en el transporte aéreo. Los servicios fluviales hacia Uruguay, como los ferris a Colonia y Montevideo, tampoco podrán zarpar sin los informes meteorológicos correspondientes, lo que podría generar cancelaciones o reprogramaciones.
El conflicto tiene como trasfondo la reducción de personal en el organismo. Desde el sector gremial advirtieron que el SMN ya funciona al límite, tras la desvinculación de 83 observadores. Además, señalaron que varias de las 120 estaciones meteorológicas del país debieron reducir sus horarios de monitoreo, lo que afecta especialmente la cobertura nocturna.
Por su parte, desde el Ministerio de Defensa, del cual depende el SMN, evitaron solicitar la conciliación obligatoria y sostuvieron que el gremio debe garantizar servicios mínimos durante la protesta. Mientras tanto, crece la incertidumbre en aeropuertos y terminales ante posibles demoras y cancelaciones.
